Washington. El presidente George W. Bush marcó el lunes el primer aniversario del huracán Katrina con la promesa de que las deficiencias ocurridas entonces no se repetirán.
Mientras la tormenta tropical Ernesto recorre el Caribe, Bush abordó el avión presidencial Fuerza Aérea Uno para una visita de dos días a la región, que se ha recuperado poco del paso de Katrina el 29 de agosto del año pasado.
Los meteorólogos consideran que Ernesto, que se convirtió en el primer huracán de la temporada antes de regresar a la categoría de tormenta tropical, cobrará más potencia en el Golfo de México esta semana.
El seguimiento más reciente de la tormenta indica que podría amenazar con mayor seguridad el sur y este de la Florida, lo cual parece sacar a Nueva Orleáns de la zona de peligro.
Sin embargo, la imagen de Bush continúa manchada por la deficiente reacción de su gobierno ante Katrina y el presidente desea dejar en claro que ha participado en su totalidad en los preparativos para Ernesto, incluso mientras vacacionaba en la residencia de descanso de su familia en la costa de Maine.
Sus ayudantes señalaron que se le informó sobre el tema con regularidad y que los representantes de la Casa Blanca trabajan en coordinación con funcionarios de la administración de emergencias.
Una encuesta realizada a principios de mes indicó que dos terceras partes de los estadounidenses están inconformes con el manejo presidencial de la crisis causada por Katrina. Los demócratas están concentrándose en el Golfo de México junto con Bush, para sustentar su aseveración de que el mandatario y el Partido Republicano deben de ser responsabilizados por haberle fallado a las víctimas de las tormentas, no solamente durante la crisis inmediata, sino hasta ahora.
El presidente del Comité Nacional Demócrata, Howard Dean, dijo que las promesas de Bush de ayudar a las víctimas de Katrina y cambiar los mecanismos de respuesta ante emergencias permanecen incumplidas.
El viaje de Bush a la región es el décimo tercero desde el paso de Katrina y el primero en más de tres meses. Entre otras actividades, dará dos discursos, uno en Misisipí y el otro en Luisiana.