Buffalo (EEUU), 20 abr (EFE).- El presidente de EEUU, George W. Bush, sostuvo hoy que la criticada Ley Patriota "defiende nuestra libertad" y es vital para la lucha contra el terrorismo.
Flanqueado por el fiscal Michael Battle, que ayudó a desarticular en Buffalo (Nueva York) una "célula durmiente" de la red terrorista Al Qaida, Bush defendió férreamente, por segundo día consecutivo, esa controvertida ley mientras los sondeos muestran una ligera subida de su popularidad.
"Aquellos que critican la Ley Patriota deben atender: esta defiende nuestras libertades", dijo Bush durante un acto en esta ciudad del noreste de EEUU.
Afuera, cerca de un centenar de opositores a la guerra gritaban "traidor" y "asesino".
Bush también justificó la invasión de Irak alegando que el derrocado y capturado presidente iraquí Sadam Husein daba refugio a los terroristas.
El mandatario indicó que "es importante que los estadounidenses entiendan que cuando piensen en la Ley Patriota, tengan en mente las garantías constitucionales y la facultad de hacer lo necesario para proteger a nuestro país en el marco de la Constitución".
Algunos de los apartados de esa legislación, aprobada por unanimidad por el Congreso tras los atentados del 11 de septiembre de 2001, expirarán a finales de 2005.
Esos capítulos incluyen provisiones que permiten a los servicios de espionaje y a otras autoridades policiales, compartir información secreta sobre los sospechosos de terrorismo y ampliar las interceptaciones telefónicas y las órdenes de cateo.
Bush abogó por la renovación de esos apartados, porque considera que son "sumamente necesarios" para evitar nuevos atentados de la magnitud de los del 11-S.
El presidente escogió la ciudad de Buffalo para pronunciar su discurso de hoy, debido al éxito logrado allí en la desarticulación de un célula de Al Qaida que ha sido llamada "Los seis de Lackawanna".
Los fiscales de este caso atribuyen su triunfo a las facultades que les da esa legislación.
Los defensores de los derechos civiles consideran a la Ley Patriota como un atentado contra las libertades fundamentales. EFE
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