Tiflis, 8 may (EFE).- El presidente de EEUU, George W. Bush, declaró hoy que durante su visita el próximo martes a Tiflis quiere dar las gracias al pueblo georgiano por el "ejemplo" democratizador que dio a otras naciones de la antigua URSS.
"Quiero ver con mis propios ojos vuestra joven democracia", dijo Bush en una entrevista a la televisión georgiana Rustavi -2 con motivo de su próxima visita, la primera de un mandatario norteamericano a ese país del Cáucaso.
Bush aludió así a la llamada "Revolución de las Rosas" en Georgia, la revuelta popular pacífica de noviembre de 2003 en protesta por el fraude electoral que dio comienzo a otros cambios democráticos en el espacio post-soviético, como en Ucrania y Kirguizistán.
El presidente estadounidense respaldó la política de integración europea y euro-atlántica lanzada por las nuevas autoridades de Georgia y Ucrania, pero advirtió que "este proceso requiere tiempo" y que los aspirantes a entrar en la Unión Europea y la OTAN aún deberán recorrer un largo camino de reformas políticas y económicas.
En la entrevista, grabada antes de su llegada esta tarde a Moscú, Bush prometió que en su reunión bilateral con el presidente ruso, Vladímir Putin, le explicaría sin falta las "ventajas" que supondrá para Rusia verse rodeada de "Estados democráticos".
"La democracia es siempre pacífica, no le gusta la guerra, y es también la mejor forma de acercamiento" entre las naciones, indicó.
Agregó que "cuando la economía de Georgia se consolide, Rusia verá que tiene en ese país a un buen socio, lo que va en interés del pueblo ruso".
También abogó por una "solución pacífica" de los conflictos de las dos regiones separatistas de Georgia, Abjasia y Osetia del Sur, en los que Tiflis acusa a Moscú de apoyar a los independentistas y en cuyo arreglo pide una mayor participación internacional.
Sobre la pendiente desmantelación de dos bases militares rusas en territorio georgiano, que Tiflis acusa a Moscú de demorar, Bush dijo que él "podría prestar determinada ayuda" política, pero subrayó que la solución de ese problema "requiere un diálogo pacífico" entre Georgia y Rusia.
Actualmente "hay buenas oportunidades para resolver ese asunto, pero todo requiere su tiempo", señaló Bush sobre las negociaciones entre Moscú y Tiflis.
La falta de avances en estas negociaciones hizo que el presidente de Georgia, Mijaíl Saakashvili, se negará a participar mañana, lunes, en Moscú, junto a los líderes de medio centenar de países, a los actos conmemorativos del 60 aniversario de la derrota de la Alemania nazi en la Segunda Guerra Mundial.
El presidente de EEUU mencionó también la cooperación con Georgia en la lucha antiterrorista y recordó la ayuda que su país prestó al Gobierno de Tiflis en la formación de unidades militares de elite.
Esas tropas pusieron orden en el desfiladero georgiano de Pankisi, una tierra de nadie limítrofe con la separatista Chechenia en guerra y donde Moscú acusaba a Tiflis de tolerar la presencia de campamentos de los "terroristas chechenes".
Indicó que también en la lucha contra el terrorismo, en particular en el desfiladero de Pankisi, "es muy importante la cooperación de Georgia con Rusia".
Bush animó a las autoridades georgianas a proseguir con firmeza el camino de las reformas políticas, económicas y militares y confirmó las intenciones de su gobierno de seguir prestando asistencia a Georgia en estos ámbitos.
"Creo que la erradicación de la corrupción y la consolidación del Estado de derecho y la transparencia permitirán atraer inversiones a Georgia", dijo sobre la economía georgiana, actualmente muy dependiente de Rusia, sobre todo en el campo energético.
En ese mismo sector, Georgia es un socio de gran importancia para EEUU, pues por su territorio pasará el estratégico oleoducto Bakú- Tiflis-Ceihán, que llevará a Occidente por una ruta alternativa a las rusas el rico petróleo azerbaiyano del mar Caspio. EFE
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