Washington. El presidente George W. Bush promete a México: ``Seremos amigos'' en anticipación de su histórica visita de mañana a una hacienda en el centro de México, que da un tono de calidez e informalidad a su primer viaje al exterior desde que llegó a la presidencia.
Bush y el presidente de México Vicente Fox probablemente hablarán de inmigración, drogas, comercio y energéticos durante la cumbre de siete horas y media en el pueblo de San Cristóbal, en el estado de Guanajuato.
Sin embargo, los líderes, nuevos en la presidencia --que gustan de la ropa y la forma de vida de campo, además de las enchiladas-- planean poner énfasis en sus vínculos personales y no en las diferencias entre sus naciones.
``Será una buena señal para los mexicanos y otros en nuestro hemisferio de que la mejor política exterior comienza en casa'', dijo Bush a los reporteros. ``Debemos tener buenas relaciones en nuestro hemisferio'', agregó.
El ex gobernador de Texas realiza una rápida visita a un país con el que está muy familiarizado, antes de continuar el rumbo de su política exterior: viajará a Canadá en abril para asistir a la Cumbre de las Américas, y tiene otras giras internacionales programadas para el resto del año.
Cuando fue criticado durante su campaña por su falta de experiencia política, Bush se refirió a sus relaciones con México. Cuando era gobernador viajó a su vecino del sur en más de media docena de ocasiones entre 1995 y 2000, aunque asistió principalmente a ceremonias. El y Fox se han visto en tres ocasiones y Bush ha dicho que considera a Fox un amigo.
Bush desea un modo seguro de iniciar sus actividades de política exterior, mientras que Fox espera que el viaje produzca la noción de que Estados Unidos toma a México con seriedad.
En un triunfo del estilo sobre la sustancia, los equipos de los presidentes tienen planeadas sesiones de fotografías en la hacienda de Fox pero sugieren que no habrá avances políticos de importancia. Bush tiene planeado hacer una visita de cortesía a la madre de Fox, y el alcalde de la población dará al presidente estadounidense un par de botas negras de vaquero.
``Los dos saldrán a montar, y se limpiarán el estiércol de las botas, no harán mucho más. Pero eso puede no ser algo malo'', señaló Ray Sandler, profesor de historia y especialista en relaciones entre México y Estados Unidos en la Universidad del Estado de Nuevo México. ``Tenemos importantes diferencias y debemos ser capaces de hablar con México, por eso también podemos acentuar lo positivo''.
Bush es un creyente en lo que sus asesores llaman ``diplomacia personal''. Sus asistentes dicen que Bush desea formar coaliciones con un líder nacional proyectando sin embargo una imagen de respeto y modestia hacia las naciones temerosas por las intenciones de la superpotencia.
El mismo Bush dijo que va a México ``para asegurarme que (Fox) comprenda que cuando digo amigos --que seremos amigos-- lo digo de verdad''.
Edición periodística: Adriana Quirós Robinson, La Nación Digital. Fuente: agencias.