León, México. El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, llegó a México en su primera gira presidencial al exterior, donde espera discutir con su colega Vicente Fox cómo limar asperezas en materia de inmigración, comercio y narcotráfico y a la vez erigir una sociedad basada en ``la cooperación, creatividad y respeto mutuo''.
Bush fue recibido por Fox y miembros de su gabinete a la llegada del avión presidencial estadounidense en una ceremonia protocolar efectuada en el aeropuerto internacional del Bajío.
Bush bajó solo por la escalinata del avión y caminó hasta Fox con los brazos abiertos. Ambos mandatarios intercambiaron un rápido abrazo y se estrecharon la mano.
Fox acompañó a Bush y le presentó a varios integrantes de su gabinete y a su pequeño hijo Rodrigo.
Bush tuvo un gesto recíproco, al presentarle a su secretario de Estado, Colin Powell, y al embajador estadounidense en México, Jeffrey Davidow.
Después de una breve ceremonia de protocolo, en la que se interpretaron los himnos nacionales, ambos gobernantes viajaron posteriormente al Rancho de San Cristóbal, ubicado a 340 kilómetros al noroeste de la capital mexicana, donde sostendrán conversaciones privadas y ofrecerán posteriormente algunas conferencias de prensa y sesiones fotográficas.
Poco antes del arribo del presidente estadounidense, Fox declaró a algunos medios de prensa que ``en esta reunión no se trata de una competencia a ver quién sale mejor, al revés, se trata de formar equipo, y eso es lo que pretendemos, formar equipo, hacer amistad, tener una visión conjunta para impulsar un verdadero progreso en nuestros países''.
Ambos mandatarios probablemente discutirán las formas para mejorar las relaciones entre los países del Hemisferio Occidental, así como los planes para la próxima Cumbre de las Américas, programada para celebrarse en abril en Canadá.
El jueves, Bush afirmó que ``nuestro futuro no puede estar separado del futuro de nuestros vecinos'' y señaló que desea que las relaciones entre México y Estados Unidos se conviertan en el ejemplo de ``un Hemisferio Occidental de libertad y prosperidad'', y comentó que tomará con seriedad las propuestas del mandatario mexicano.
``Espero que podamos hablar sobre cómo podemos construir un siglo de las Américas'', dijo Bush ante unos 700 empleados del Departamento de Estado.
``México ha visto un renacimiento de la libertad, y el comercio está generando esperanzas y progreso económico. Las puertas están abiertas para una sociedad más cercana con Estados Unidos, pero nada de esta nueva relación es inevitable. Sólo a través del trabajo duro lo haremos bien''.
Independientemente de estas declaraciones, Bush y Fox simplemente parecen disfrutar su compañía mutua.
Mientras tanto, en la capital mexicana, en las primeras horas de la mañana, en diversos medios electrónicos de comunicación, varios analistas hablaron sobre la importancia de la visita del presidente Bush a México, y cuáles son los temas que seguramente ocuparán la agenda de este encuentro.
Uno de los temas que seguramente tendrá más importancia en esta visita del presidente estadounidense será el referente al narcotráfico.
Bush, antes de su visita a México, expresó su disposición a eliminar el proceso de ``certificación'' a esta nación, el cual había provocado irritación del gobierno mexicano.
Esta declaración fue vista como un gesto de buena voluntad de Bush hacia México antes del comienzo de esta visita, apodada por los medios de comunicación mexicanos como ``La Cumbre de las Botas'', por la afición de ambos mandatarios de vestir botas vaqueras.
Otro de los temas de importancia podría ser el referente a la inmigración. El presidente Fox, desde que asumió el cargo, ha buscado impulsar el libre tránsito de personas entre México, Estados Unidos y Canadá, integrantes del Tratado de Libre Comercio de Norteamérica.
Sin embargo, Estados Unidos no se muestra dispuesto a abrir sus fronteras a más trabajadores mexicanos.
Edición periodística: Adriana Quirós Robinson, La Nación Digital. Fuente: agencias.