Washington, 3 abr (EFE).- El presidente de EEUU, George W. Bush, y su esposa Laura asistieron hoy a un oficio religioso en el cual se oró por el Papa Juan Pablo II, mientras el país aguarda el anuncio oficial de que el gobernante viajará a Roma para las exequias.
Bush concurrió al servicio religioso dominical en la Iglesia Episcopaliana San Juan, cerca de la Casa Blanca, durante el cual se hizo una breve mención al Pontífice.
En la lectura se invitó a los asistentes a que oraran por los difuntos, incluido Juan Pablo II.
En medios políticos y periodísticos se espera que Bush viaje a Roma para el funeral de Juan Pablo II, un Pontífice que tuvo una relación muy cercana con Washington, aunque la Casa Blanca no ha hecho aún anuncio oficial alguno al respecto.
Bush encontró en Juan Pablo II un aliado ideológico importante para un país donde hay más de 67 millones de católicos: la prédica del Papa contra el aborto, la homosexualidad, los anticonceptivos y el divorcio contribuyó a aumentar el voto católico para Bush.
Juan Pablo II también había desarrollado una fuerte conexión política con el presidente Ronald Reagan (1981-1989), durante cuya administración empezó a resquebrajarse el poder soviético sobre Europa oriental.
Esta mañana la secretaria de Estado, Condoleezza Rice, concurrió a misa en la catedral católica de San Mateo, en Washington, donde describió a Juan Pablo II ante la prensa como "un infatigable luchador por la paz, la libertad y los derechos humanos".
En Estados Unidos, por orden presidencial, permanecen las banderas a media asta desde el sábado, cuando murió el Papa, hasta el atardecer del día en que Juan Pablo II sea sepultado, fecha aún no precisada por el Vaticano.
En todo el país las misas del domingo estuvieron dominadas por la rememoración de Juan Pablo II y las oraciones de los fieles por el Pontífice muerto.
En el Centro Cultural Juan Pablo II, de Washington, se ampliaron las horas de visita para que "la gente concurra y reflexione sobre la vida y las contribuciones del Pontífice mediante nuestras ofertas espirituales, obras de arte y exhibiciones", dijo a los periodistas el director del instituto católico, William Kerr.
El centro cultural ha puesto en su rotonda un busto de bronce de Karol Wojtyla, y los visitantes también pueden ver una piedra de la tumba de San Pedro de la basílica Vaticana que, según Kerr, "es un obsequio de Juan Pablo II y un recordatorio del legado de 2.000 años de historia del Papado".
Mark Hanson, obispo presidente de la Iglesia Evangélica Luterana de Estados Unidos y de la Federación Luterana Mundial, señaló en un comunicado que "con su ministerio pastoral el Papa Juan Pablo II sirvió a Nuestro Señor y a la Iglesia con gran coraje y sabiduría".
Wojtyla, según Hanson, "fue un hombre del pueblo, campeón de la causa de la justicia y la paz no solo para su Polonia sino en nombre de toda la creación".
Durante su Pontificado, Juan Pablo II visitó por lo menos 23 grandes ciudades en siete viajes a Estados Unidos, incluyendo su presencia en 1993 en Denver (Colorado) en el Día Mundial de la Juventud, que le ganó el afecto de millones de jóvenes en este país. EFE
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