Washington, 4 dic (EFE).- El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, reconoció hoy ante Abdulaziz al Hakim, líder del grupo chií "Asamblea Suprema para la Revolución Islámica" (ASRI), que no está satisfecho con el ritmo de progreso en Irak.
Bush y Al Hakim se reunieron hoy durante poco más de una hora en la Casa Blanca para analizar la grave situación en Irak, en lo que parece un intento de la administración estadounidense de buscar una salida a la creciente violencia en ese país.
La importancia del encuentro pasa por el hecho de que Hakim respalda el Gobierno del primer ministro iraquí, Nuri Al Maliki, y es alguien de interés para Washington teniendo en cuenta, entre otros motivos, que el líder del ASRI tiene vínculos con el vecino Irán, ya que pasó varias décadas en el exilio en Teherán.
En declaraciones realizadas tras el encuentro, Al Hakim dijo que la situación en su país "ha de ser resuelta por los propios iraquíes con la ayuda de sus amigos. Irak debería de estar en posición de resolver los problemas iraquíes".
En este sentido, indicó que "rechaza" cualquier esfuerzo "regional o internacional" para resolver los problemas de Bagdad.
Bush explicó que había mantenido con Hakim "una conversación muy constructiva" en la que le aseguró que EEUU "apoya su trabajo y el del primer ministro (Nuri al Maliki), para unificar el país".
"Parte del intento de unificar el país es para que los líderes electos y de la sociedad rechacen a los extremistas y los asesinos", dijo el presidente estadounidense.
Bush también señaló tras concluir la reunión que hablaron de la necesidad de darle cuanto antes al gobierno iraquí mayor capacidad para que pueda realizar aquello que quieren los iraquíes, que es proteger a su país de los "extremistas y los asesinos".
"Le dije que estaba orgulloso del coraje de los iraquíes y que no estamos satisfechos con el ritmo de progreso en Irak y que queremos trabajar con el gobierno soberano de Irak", indicó Bush.
A la celebración de este encuentro se une el que Bush mantendrá este mismo mes con el vicepresidente de Irak, Tarek al Hashemi (de confesión suní).
La entrevista con Al Hakim se produce dos días antes de que el Grupo de Estudio sobre Irak, una comisión independiente bipartidista, entregue a Bush su propuesta para una nueva estrategia de EEUU en el país árabe.
La semana pasada los diarios "The New York Times" y "The Washington Post" adelantaron algunas de las conclusiones que dicha comisión presentará a Bush, quien también recibirá una sesión informativa por parte de algunos de sus miembros.
Entre las propuestas figura la de una retirada gradual de tropas.
En otro momento de su encuentro con los periodistas, Bush subrayó el hecho de que la familia de Al Hakim sufrió la violencia de primera mano "durante la dictadura de Sadam Husein. Perdió a casi 60 miembros de su familia y en vez de estar resentido, está implicado en ayudar a que salga adelante el nuevo gobierno".
Destacó que los objetivos de ambos son los de lograr un país libre "que pueda gobernarse y defenderse. Un país que sirva de aliado en la lucha contra los extremistas, los radicales y los terroristas".
A su vez, Al Hakim señaló que la situación en Irak "ha estado sujeta a una gran cantidad de difamación y la imagen verdadera no se está presentando para así poder mostrar un lado oscuro de lo que ocurre en Irak".
"Vemos los intentos de difamar y distorsionar la situación sin que se tengan en cuenta los pasos democráticos que ha adoptado el país" como es el caso de la aprobación de la Constitución y el establecimiento de un estado que depende de la misma, "que está unido y es fuerte", subrayó.
Al Hakim indicó que hay algunos que procuran "mostrar las luchas sectarias, en un intento para debilitar la posición de Irak".
En este mismo sentido, el embajador de EEUU en Irak, Zalmay Khalilzad, y el jefe de las tropas de ese país en Irak, general George Casey, "imploraron" a los iraquíes que no se conviertan en "títeres de aquellos que buscan destruiros y a vuestro país".
Antes de su encuentro con Bush, Al Hakim se reunió con la secretaria de Estado de EEUU, Condoleezza Rice, con la que mantuvo un diálogo "franco" sobre temas de seguridad. EFE
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