Sub-Terra- Neo
Proyecto Lince Coreografía: Miguel Bolaños.
Bailan: Lesha Salas, Paola Mentrel, Mónica Abarca, Hiram Castillo, Maripili Araya, Miguel Bolaños, Carlos Dixon.
Viernes 5 de setiembre de 2003. Teatro Lawrence Oliver, 8 p. m.
Fundado hace más de un año bajo la dirección del coreógrafo costarricense Humberto Canessa, el proyecto Lince pretende ser una alternativa para jóvenes creadores de las artes escénicas. Es un laboratorio que integra varias disciplinas con el propósito de poner cuerpos expresivos en diferentes espacios escénicos.
En esta ocasión, el bailarín colombiano Miguel Bolaños debutó como coreógrafo y líder conceptual de Sub-Terra-Neo . Un espectáculo compuesto con elementos de la danza contemporánea, el rap y el break dance .
El tema principal de Sub-Terra-Neo es transmitir a los espectadores imágenes cotidianas de la vida urbana. El coreógrafo también se inspiró en los colectivos herederos de la cultura afroamericana y latina, que residen en los suburbios de Norteamérica. Muchas imágenes de Sub-Terra- Neo tienen valores semánticos de alcance universal, ya que el espacio que recrea la obra alude a las grandes ciudades.
Si bien es cierto las manifestaciones de hip hop son originarias de las metrópolis, lo que persigue Bolaños con Sub-Terra-Neo es llamar la atención sobre la presencia que tiene ésta cultura en nuestro país. Asimismo, dar una visión fresca, libre de la estigmatización de violencia y agresividad que se le atribuye al hip hop . En cierto sentido, Sub-Terra- Neo logra ese cometido, ya que, al mezclar las luces, los movimientos y las proyecciones, se genera un ambiente sensorialmente fuerte. Sub-Terra-Neo no es una obra de exposición narrativa ni lineal; es una sucesión de segmentos sin un guion explícito.
En el abordaje del espacio, Bolaños aprovecha bien el diseño de la pequeña sala Lawrence Oliver para hacer que los bailarines se apropien de todas las dimensiones posibles: el piso, las paredes y hasta parte de las butacas.
En la composición juega con partes grupales que se alternan con solos, tríos y dúos. La coreografía alcanza algunos momentos interesantes y de buena calidad en la interpretación como son el trío de las mujeres y los segmentos donde aparecen, como solistas, Lesha Salas y Paola Mentrel.
Sin embargo, punto débil de la propuesta es la cualidad de movimiento. A la mayoría de los bailarines les falta la fuerza y precisión que caracteriza este tipo de manifestación corporal. No están presentes los cortes o cambios súbitos de dinámicas. Por lo general, los integrantes de Sub-Terra-Neo mantienen una misma tensión en sus cuerpos. El virtuosismo no lo logran todos los integrantes. Algunos ni siquiera pueden vencer la gravedad.
El aporte de otros profesionales le imprimió a Sub-Terra-Neo el carácter interdisciplinario. Humberto Canessa fue quien aportó el concepto de iluminación que se integró a los efectos visuales ideados por Marco Kelso y Ricardo Rojas. La luz y las proyecciones de imágenes en las paredes fueron reforzadas por los fuertes sonidos a cargo Otto Castro. Para estos efectos, el compositor contó con la ayuda de Hiram Castillo y de la voz rapper de Dan Robinson. El vestuario de Álvaro Núñez le dio el toque callejero a los bailarines.
Sub-Terra-Neo es un espectáculo para quienes gustan de las experiencias fuertes donde no hay mucho que descifrar, lo fundamental es dejarse llevar por las energéticas imágenes que emiten los cuerpos.