Buenos Aires, 4 ene (EFE).- En medio del dolor y luto por la muerte de 185 personas en un incendio de una discoteca de Buenos Aires, los argentinos se han movilizado en búsqueda de un niño que presuntamente sobrevivió a la tragedia, ya que no se halla entre las nóminas oficiales de personas muertas o de heridas.
"Esperamos un milagro", dijo hoy a periodistas Stella Maris Flores, la abuela de Nicolás, de cuatro años, mientras los canales locales de televisión difunden continuamente la fotografía del pequeño.
Romina Flores fue con su hijo, Nicolás, al recital del grupo de rock "Callejeros" en la discoteca "República de Cromagnon" el pasado jueves 30 de diciembre, pero la mujer expiró luego en un hospital de Buenos Aires como consecuencia del humo tóxico que inhaló en el incendio.
Según testigos, madre e hijo fueron retirados con vida del local en llamas por otros jóvenes que actuaron como socorristas voluntarios e, incluso, algunos creen haber reconocido al niño entre los sobrevivientes en las primeras imágenes que difundió la televisión desde la trágica discoteca.
Según la abuela de Nicolás, la búsqueda en hospitales y otros centros a donde fueron derivadas las víctimas no dio resultado alguno, ya que el pequeño no está en los listados oficiales de personas muertas o heridas.
Stella Maris Flores señaló, en declaraciones al canal de cable Todo Noticias, que varias personas le informaron por teléfono de que habían visto al niño en brazos de una mujer y que el pequeño gritaba, en medio de sollozos, "soy Nico..., me quedé solo".
"Es una pesadilla. Una mujer me llamó para decirme que Nico estaba con ella, que estaba bien, pero cortó inmediatamente" la comunicación telefónica, agregó, mientras exhibía ante las cámaras una fotografía de su nieto abrazado a un oso de peluche.
Ricardo Farías, el padre del niño, cumplió 23 años el pasado domingo, el misma día en que enterró a su esposa y en el que tuvo que hacer una serie de complejos trámites para verificar que su hijo no estaba entre los cadáveres aún sin identificar depositados en el tanatorio judicial.
Nicolas, quien festejó sus primeros cuatro años el 15 de diciembre último, vestía una camiseta sin mangas con la leyenda "California" cuando acompañó a su madre a lo que estaba programado como un festejo de final de año y se convirtió en una de las peores tragedias de la historia argentina. EFE
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