Santiago de Compostela, España. El petrolero Prestige no ha derramado más combustible desde que se partió y se hundió frente a la costa gallega, dijo hoy un funcionario del gobierno español.
``No hubo más fugas de combustibles desde que se hundió el barco'' el martes, dijo el delegado del gobierno en la región autonómica de Galicia, Arsenio Fernández de Mesa, a The Associated Press.
``Controlamos la evolución de las manchas tanto donde se hundió el tanquero así como en la costa de Galicia'', indicó el funcionario. ``No hubo otros nuevos aparte de los causados por el hundimiento del martes''.
España y Portugal continúan vigilando las playas y los bancos de pesca para protegerlos de la contaminación causada por el diesel que salió del carguero antes de hundirse.
Los equipos de limpieza continúan retirando el diesel aglutinado en masas viscosas de más de 10 playas gallegas. Los especialistas confían que el resto de la carga del tanquero se solidifique y permanezca en las bodegas de la nave hundida.
En Madrid, el Ministerio de Desarrollo dijo que inició una demanda legal reclamando compensación por los daños causados por el petrolero hundido.
El presidente francés Jacques Chirac consideró el Prestige un ``buque basura'' cuya bandera de conveniencia, de las Bahamas, y su registro marítimo, en Liberia, tuvieron como fin evadir las normas de seguridad de la Unión Europea. La empresa consignataria, Universe Maritime Ltd., es griega.
Fernández de Mesa dijo que se entrevistó el martes con más de 20 especialistas en esta ciudad y concordaron que las 77.000 toneladas de diesel que se hundieron con el Prestige se solidificarán en los 3.000 metros del lecho del Atlántico donde reposan los restos del petróleo, debido a la baja temperatura de las aguas, limitando los daños ambientales a corto plazo.
Agregó que las autoridades no han podido estimar aún el tamaño del derrame en la zona donde se fue a pique el tanquero.
``Lo que sabemos es que la evolución del derrame tiene rumbo norte y es lo ideal porque se aparta de la costa'', dijo Fernández de Mesa.
Sin embargo, agregó que los fuertes vientos pronosticados en los próximos días podrían dispersar la mancha.
El miércoles, las autoridades marítimas y grupos protectores del medio ambiente comenzaron a colocar barreras flotantes frente a las desembocaduras de las rías para proteger los bancos de pesca y viveros de mariscos. Otras naciones europeas prometieron enviar barcos para succionar el combustible vertido en alta mar.
El Prestige llevaba 77.000 toneladas (20,5 millones de galones) de combustible que había cargado en Letonia con destino a Singapur. Sufrió una vía de agua por debajo de la línea de flotación durante una tormenta y dejó escapar unas 3.000 toneladas (800.000 galones) de diesel.
El tanquero se partió en dos y se hundió a unos 245 kilómetros de la costa gallega, cerca de Portugal. No hubo heridos y la tripulación fue evacuada anteriormente.
Los equipos de salvataje dijeron que antes de hundirse el martes, el tanquero arrojó a la mar otras 3.000 toneladas de combustible.
El capitán griego del tanquero, Apóstolus Maguras, se encuentra encarcelado acusado de desobedecer a las autoridades españolas y contaminar el medio ambiente. Su fianza fue fijada en 3 millones de euros.
Edición periodística: Gerardo González y Juan Fernando Lara . Fuente: agencias.