El cielo sí reflejará luces : no las que imploran la presencia de Batman en Ciudad Gótica, sino las de los reflectores, que se jactarán del nacimiento de Chuís parece árbot, primer "hijo-disco compacto" del grupo rockero Bruno Porter.
Antes de pensar en hacer reservaciones en un bar, y mucho menos en una sala de teatro, aliste ropa que le quede cómoda y, más que nada, zapatos que aguanten el movimiento tumultuoso de un concierto en que sillas, butacas, sillones y similares brillarán (entre las luces) por su ausencia. Es que, ante sonidos no convencionales, lugares inauditos.
Chuís&...; (etc., etc.), de Bruno Porter (nombre extraño para un grupo de rock, ¡qué coincidencia!) nacerá ante sus seguidores el miércoles 19 en un sitio donde antes reinaba el alcohol y hoy se deleita el arte, el Centro Nacional de la Cultura: en la Pila de la Melaza, esa mole que descuella entre teatros, museos y oficinas de gobierno.
El lugar es una especie de piscina de hierro, llena de espacios atornillados, de remaches y de un techo metálico que hace retumbar los sonidos.
Ese será el paisaje idóneo para que suenen canciones como Salón K (el primer sencillo en Costa Rica), Tristita (seleccionada para ser promovida en Centroamérica), Intermitar y Usté y tú (tiene calor), entre otros nombres poco ortodoxos, mientras el público escucha de pie.
Esta es la segunda aventura de la agrupación rockera, nacida oficialmente en 1995, pero con vida en los escenarios desde 1991.
Bruno Porter ha alternado con grupos como Plastilina Mosh, y Alex Sintek y la Gente Normal.
He aquí el show
Chuís parece árbot contiene 17 canciones originales, es decir, 72 minutos de música.
Cada uno de esos minutos estará presente en el concierto: claro, con disfraz, porque -como dicen los del grupo- "somos especialistas en improvisar; así que, cada vez que tocamos una canción, damos una versión distinta, irrepetible".
Los del grupo son Mauricio Pauly, líder, bajo y voz; Mauricio Tuco Quirós, en la guitarra; y José Ospino ("mejor dígame Ospino, nada más"), en la batería. Contarán, como invitado especial, con el flautista Tupac Ulloa, quien estudia en Bélgica pero que está en el país de vacaciones.
Además de las 17 piezas nuevas, Bruno Porter tocará varias melodías inéditas y material de su primer casete, grabado en 1995, que, por supuesto, tiene un nombre peculiar:
Los huesos de un pequeñísimo sapo, o ya es otoño para el osito negro.
Claro, el plato fuerte es Chuís&...;
El compacto, cuyo particular nombre encierra "una forma de comunicación tan específica que solo nosotros la entendemos", fue grabado bajo el sello guatemalteco Primera Generación y será distribuido en Centroamérica por DIDECA. Se consigue, a partir de la semana que comienza, en todas las tiendas de discos del país.
"A la mayoría de la gente le ha gustado bastante. Esta producción tiene influencias diferentes y ritmos distintos, como el dance. Viene muy variado. Lo que intentamos fue reproducir música electrónica, como el dance y el techno, pero con efectos hechos a mano, en tiempo real", adelantaron Pauly y Ospino.
El que vaya a este concierto puede salir muy satisfecho, o no tanto; pero una cosa es segura: al final, los asistentes aplaudirán de pie&...;
Cómo, dónde, cuándo
Fecha: Miércoles 19 de agosto.
Actividad: Concierto y presentación del nuevo disco de Bruno Porter.
Lugar: Pila de la Melaza.
Dónde: Centro Nacional de la Cultura (CENAC), situado 200 metros al este del Parque Morazán.
Hora: 8 p. m.
Entrada: ¢1.000.
Teléfono: 224-7879.