Londres. El actor. L a Guerra de las Galaxias convirtió a Alec Guiness en estrella de la noche a la mañana para una nueva generación de admiradores. Ahora, El Señor de los Anillos quizá produzca la misma magia para el actor británico Sir Ian McKellen.
Después de 40 años de éxitos como actor clásico, McKellen está sumamente orgulloso de haber podido desenvolverse en el arte, totalmente diferente, del cine.
El papel del mago Gandalf en la cinta épica El Señor de los Anillos podría, según las elogiosas críticas, convertir al actor de 62 años en una superestrella.
"Percibo a un gran público esperando este filme", dijo el actor, quien escribió un diario en su cibersitio
www.mcKellen.com
sobre la filmación del clásico de J. R. R. Tolkien, que ha atraído a más de 100 millones de lectores en la última mitad del siglo.
"Más de un cuarto de millón de personas por día están visitando (la página en Internet)", dijo McKellen a Reuters.
Esa cifra debería aumentar considerablemente cuando La Comunidad del Anillo (la primera película de la trilogía) se estrene el miércoles en unas 10.000 salas de cine en todo el mundo.
"Este es un largometraje que muchísima gente quería ver" dijo el actor en Nueva York, donde actúa en Broadway, y donde también es aclamado por la crítica en la obra Danza de la muerte de August Strindberg.
Barba y talento
El secreto del éxito de Gandalf llegó primero con su aspecto. Tolkien escribió sobre un mago con "una barba muy, muy larga y cejas que sobresalen del borde de su sombrero". "Si hiciera eso, sería increíble, y comenzamos a editar los excesos verbales de Tolkien", dijo McKellen. .
"Vi la mirada de Peter Gunn, Fagin y Rasputin. Luego acomodamos el sombrero y modificamos la barba. Me puse un brillo en mi ojo y de repente teníamos a alguien que podía ser Gandalf", explicó.
Con respecto a la voz, se basó en viejas grabaciones donde Tolkien leía sobre su maravilloso mundo de hobbits y elfos. "Era la pronunciación culta de los individuos de la Universidad de Oxford en la década del cincuenta", dijo McKellen.
Después de una carrera como actor teatral por la que recibió 40 premios, el heredero del teatro clásico de Sir Laurence Olivier aceptó con entusiasmo el desafío de la industria cinematográfica.
McKellen tuvo una candidatura para el Oscar por Dioses y monstruos , recibió excelentes críticas por la película X-Men , y Hollywood le da nuevamente la bienvenida con bombos y platillos.