Washington, 23 jul (EFE).- El administrador civil de EEUU para Irak, Paul Bremer, expresó hoy su convencimiento de que las tropas estadounidenses atraparán al derrocado presidente iraquí, Sadam Husein, sobre todo tras la muerte de sus hijos Qusay y Uday.
"Si yo fuera Sadam Husein, estaría durmiendo con menos facilidad ahora que sus hijos han caído (...). Le estamos cerrando todas las salidas y le agarraremos", dijo Bremer en una intervención ante un club de prensa para informar de la situación de posguerra en Irak.
El administrador civil reiteró que "es importante matar o capturar a Sadam, porque la incertidumbre sobre su paradero permite a algunas personas defender el argumento de que, de alguna manera, los baazistas podrían regresar para tomar el poder".
"Desde luego, matar a sus dos hijos mina la fuerza del argumento, pero matar o capturar a Sadam le pondría el punto final", añadió.
El funcionario estadounidense justificó que las tropas mataran a los hijos de Sadam Husein y no intentaran apresarles con vida para tratar de conseguir información sobre el paradero de su padre o sobre el escondite de los supuestos arsenales de destrucción masiva.
Bremer dijo que esta opción no fue posible porque Qusay y Uday, y las otras dos personas no identificadas que murieron junto a ellos, ofrecieron una violenta resistencia armada cuando las tropas aliadas intentaron entrar en la villa de Mosul en la que se escondían.
"Respondieron con armas de gran calibre y estaban atrincherados en una habitación con un gran arsenal (...). No había manera de atraparlos con vida", manifestó el administrador civil de Irak.
Bremer restó importancia a la difusión de pruebas gráficas que demuestren que los hijos de Sadam están realmente muertos y aseguró que "a tenor de los disparos al aire que se produjeron ayer por todo Bagdad, una gran cantidad de iraquíes ya creen que están muertos".
El Pentágono estudia la posibilidad de difundir fotografías con los cadáveres para despejar cualquier atisbo de duda, dado "el increíble nivel de sospecha y paranoia que hay en la zona", según manifestó el subsecretario de Defensa, Paul Wolfowitz.
Bremer advirtió, en cualquier caso, contra un exceso de optimismo y subrayó que el estrechamiento del cerco en torno al núcleo duro del derrocado régimen de Bagdad no es una garantía de que se terminarán los ataques contra los soldados de la coalición aliada.
Otros dos soldados estadounidenses murieron hoy en Irak, lo que elevó a 41 el número de muertos en ataques desde que EEUU declaró terminadas las grandes operaciones militares el pasado 1 de mayo.
Sobre la búsqueda de las presuntas armas químicas y biológicas que poseía el régimen de Sadam Husein, Bremer pidió paciencia hacia la tarea, que están realizando en este campo 1.400 expertos y dijo estar "confiado en que encontrarán las evidencias". EFE
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