Los Ángeles. Tras meses de rumores, los actores Brad Pitt y Jennifer Aniston se casaron en una ceremonia que tuvo lugar en un acantilado ro frente al mar y bajo una carpa para impedir la acción de la prensa.
Unas 200 personas asistieron a la lujosa ceremonia ayer, en la propiedad de la ejecutiva de la televisión Marcy Carsey. Entre los invitados estaban la actriz Cameron Díaz y los colegas de Aniston en el programa Friends .
Aniston, de 31 años, lucía un vestido blanco de seda diseñado por Lawrence Steele, de acuerdo a una declaración de prensa. Sus zapatillas con tacones color ébano fueron diseñadas por Manolo Blahnik.
Pitt, de 36, vistió un tuxedo (traje entero negro) diseñado por Hedi Slimane y su cortejo llevaba tuxedos negros diseñados por Prada.
La pareja había empezado a salir en la primavera boreal de 1998, pero logró mantener durante meses su romance alejado de las cámaras.
Señales en el cielo
KTLA5 mostró imágenes de los espectaculares fuegos artificiales que coronaron sobre el mar, entrada la noche, la boda del verano, con un costo estimado en $1 millón (¢310 millones).
Los novios habrían contratado también al grupo Gipsy Kings para que pusiera a "rumbear" a la asistencia, entre la que destacaban la mexicana Salma Hayek, Cameron Díaz, Farrah Fawcett y los tres coprotagonistas de Friends , Matthew Perry, Courtney Cox escoltada por su marido David Arquette y David Schwimmer.
Pitt y Aniston habían tratado de mantener en secreto el acontecimiento, pero los preparativos no pasaron inadvertidos a los helicópteros que a diario surcan el cielo angelino en pos de noticias.
Para impedir que sobrevolaran la casa, este sábado se lanzaron globos desde la finca justo antes de que diera inicio la ceremonia.
Brad Pitt, quien se dio a conocer en los cinco continentes gracias a un pequeño pero intenso papel en la exitosa película Thelma y Louise (1991), es hoy uno de los actores más cotizados y sexys de su generación.
Aunque también ha actuado en varias películas, Aniston es sobre todo conocida por la popular Friends , que vuelve a aspirar este año a un Emmy de mejor serie de comedia.