Representantes de los medios de comunicación internacionales que deseaban escuchar a Brad Pitt hablar sobre su ruptura con Jennifer Aniston se llevaron el jueves una decepción cuando sólo sus rivales japoneses -que prometieron portarse bien- pudieron entrar en su rueda de prensa en Tokio.
La pareja dijo la semana pasada que se separaba después de cuatro años y medio de matrimonio. El anuncio se produjo tras meses de rumores en los medios sensacionalistas, entre ellos el de que Pitt, de 41 años, quería convertirse en padre pero que Aniston, de 35 años, era reacia a tener familia.
Pitt llegó a Japón a última hora del miércoles para promocionar la película Ocean's Twelve .
"Teniendo en cuenta el hecho de que está pasando por una momento difícil, es lógico esperar que no se permita la entrada a la prensa internacional", dijo Antony Beilinsohn, de 35 años, un productor de un programa estadounidense, tras ser excluido del evento.
A los periodistas japoneses que asistieron a la conferencia se les prohibió formular preguntas comprometedoras.
Pitt y Aniston se casaron en Malibú, California, el 29 de julio de 2000.