Brad Pitt dijo el martes que dejó de fumar a fuerza durante los meses de intenso entrenamiento físico que tuvo que afrontar para preparar su papel como el héroe griego Aquiles en la película Troya, pero admitió que ahora está encantado de haber dejado el hábito.
En una entrevista con la revista alemana Cinema antes del estreno en mayo de la película en Estados Unidos y Alemania, Pitt dijo que pasó muchos meses desagradables trabajando duro con un entrenador físico para aumentar sus músculos antes de interpretar al legendario guerrero.
"Tuve que dejar de fumar", dijo Pitt cuando se le preguntó cuál fue la parte más difícil de la preparación del papel de su personaje, que resulta clave en la guerra troyana.
"Ahora estoy contento con ello porque estas cosas me estaban matando, pero al principio echaba realmente de menos mis cigarrillos".
"Dejarlo fue tan difícil que estaba dispuesto a matar, lo que de hecho me ayudó para el papel que estaba interpretando", precisó.
Pitt, que protagoniza el filme de Wolfgang Petersen adaptada del poema épico de Homero La Ilíada, dijo que no disfrutó en absoluto sus prácticas físicas.