Bogotá, 10 abr (EFE).- El colombiano Fernando Botero pintó las torturas infligidas por soldados estadounidenses a presos iraquíes en la cárcel de Abu Ghraib, y varias de ellas aparecen en la última edición de la revista "Diners" que entró hoy en circulación.
La serie, medio centenar de obras, incluye dos enormes trípticos, tres pinturas de gran tamaño y decenas de dibujos medianos, todas inspiradas en las imágenes que dieron la vuelta al mundo y horrorizaron a millones de personas.
Personas empaladas, mujeres y hombres acosados por perros y otros animales, posturas infames y humillantes de cuerpos sangrantes, rejas, sombras y dolor, fueron trasladados a las telas del artista colombiano sobre las aberraciones en esa prisión y que asombraron al mundo cuando fueron divulgadas las fotografías de esos tratos.
El mismo Botero reveló a "Diners" que empezó "a leer todo lo que pude al respecto, como ávido lector que soy. Leí el artículo del 'New Yorker' que fue el primero en publicar la noticia".
Con esa lectura inicial, señaló el pintor y escultor, "me produjo un choque total esta conducta de los americanos, el mismo que le produjo al mundo entero, especialmente porque Estados Unidos es el modelo de la compasión".
Para el artista colombiano, famoso por sus obesos y voluptuosos personajes en pintura y escultura, "los hechos que acontecieron en las celdas iraquíes fueron graves, muy graves. Y más aún porque ignoran por completo lo señalado para prisioneros de guerra por la Convención de Ginebra".
Botero anuncio que esas pinturas serán expuestas por primera vez en Roma desde el próximo 16 de junio, en el Palacio Venecia.
Las piezas están tituladas simplemente "Abu Ghraib" y numeradas del 1 al 50.
"Son composiciones determinadas por el tiempo y el recuerdo, con formas en tensión que suscitan múltiples lecturas y emanan una extraña sensualidad en su dimensión corporal, que podría interpretarse como un comentario irónico de las memorias infames que inspiraron el trabajo", señala hoy el diario bogotano "El Tiempo" que da cuenta de la última edición de "Diners".
El director de esa revista mensual, el periodista Germán Santamaría, señaló, por su parte, que Botero le empezó a enviar los trabajos por internet y fue "un diálogo de meses a medida que creaba y las remitía".
El artista las hizo en su estudio de Nueva York, París y otros lugares, dijo Santamaría.
Estas obras "nacidas de la ira ante tal horror", añadió Santamaría, no estarán a la venta "pues serán entregadas a museos para guardar la memoria de la historia universal de esta infamia".
rrm/mls