Buenos Aires. Jorge Luis Borges ha sido el lector más importante de la historia de la humanidad, afirmó el biógrafo Alejandro Vaccaro. "Que otros se jacten de las páginas que han escrito; a mí me enorgullecen las que he leído", decía el escritor argentino, cuyo 15° aniversario de su muerte se cumplió el jueves 14.
Vaccaro, autor de Georgie, 1899-1930 , sostuvo que esto se refleja en la cantidad de antologías que preparó Borges ya desde su juventud. "Como lector y antólogo yo creo que Borges es insuperable", indicó en entrevista con la Agencia Alemana de Prensa.
Georgie es solo el primero de tres volúmenes que Vaccaro proyecta para reconstruir la vida de uno de los escritores más citados del mundo. Vaccaro, que dedicó varios años y viajes a la búsqueda de documentos, estima que a fin de año estará listo el segundo tomo de la biografía que comprenderá tres etapas.
"La primera hasta el año 30, que ya está publicada, son los años de formación, de estudio, de lectura, donde publica sus primeros trabajos. Después del 30 al 60 es la etapa de la consagración literaria, donde Borges encuentra expresarse a través de una voz narrativa diferente, y se consagra pero a nivel académico", explicó.
"Y a partir de los 60 renace en Borges la voz lírica que convive con la voz narrativa y aparece el hombre público, que empieza a viajar por todo el mundo. Ganó todos los premios posibles con excepción del Nobel, obtuvo el premio más importante de nuestra lengua que es el Cervantes".
El biógrafo recalcó que el autor de El Aleph aborda los temas más trascendentes: "La existencia, el tiempo, y lo hace a partir de una estética que a mi juicio es una de las más puras y bellas de este siglo".
Con más de 2.000 libros de y sobre Borges y unas 200 cartas digitalizadas del escritor, Vaccaro se considera un coleccionista involuntario. "No me propuse serlo, sino que mi afán de lector un poco voraz, un poco perfeccionista, me llevó a ser coleccionista".
Todo sobre Borges
En un momento sintió la necesidad de leer toda la obra de Borges, y en ese entonces se enteró de que había tres libros casi inhallables, Inquisiciones (1925), El tamaño de mi esperanza (1926) y El idioma de los argentinos (1928), que el escritor no quiso reeditar.
"Eran ëhijos a los cuales Borges no quería reconocer. Eso generó en mí como una especie de incógnita", relató Vaccaro, que finalmente logró hallarlos.
"Después me propuse conseguir otros libros, y sin darme cuenta y sin querer un día miré mi biblioteca y me di cuenta de que era coleccionista".
El biógrafo describió su trabajo como una suerte de pesquisa policial. "Uno toma una punta, un pequeño hilito, y hay que empezar a tirar del hilo y buscar, en un camino bastante arduo".
Jorge Luis Borges (en la foto) posee una de las estéticas más bellas del siglo XX, asegura su biógrafo.