El músico y compositor bonaerense Luis Borda trasladó hasta Singapur su arte del tango, esa romántica expresión musical nacida en Argentina el siglo pasado y que sigue enamorando a los sentimentales, incluso en Asia.
De la mano de Borda y de su guitarra se escucharon el jueves en la Ciudad-Estado tangos apasionados, melancólicos, frenéticos y hasta de violentos, ante un público no acostumbrado a este tipo de arrebatos musicales.
Esta fue la primera actuación de Luis Borda en Singapur, y también en Asia, un continente al que el artista argentino nunca había soñado llegar con su música.
Sorprendido
"Me parece increíble que alguien como yo, de Argentina, haya venido a parar aquí, a Singapur, pero espero que este sea el primero de muchos conciertos", dijo el artista en una entrevista.
Nacido en la provincia de Buenos Aires en 1955, en el seno de una familia de artistas, el músico, que reside desde hace ocho años en Munich (Alemania), habla de su país natal con nostalgia.
"Extraño tomarme unos vinos con los amigos, también a mi hija, y escuchar y ver a los artistas que admiro; pero vivir en el extranjero me ha abierto a otro mundo que desconocía", afirma.
Desde su traslado a Alemania, sus conciertos y colaboraciones han ido en aumento, al igual que su fama y, con ocho álbumes bajo el brazo, Borda se regocija de su historia profesional.
"Hace 20 años no me hubiera podido imaginar que haría muchas de las cosas que he hecho", explica el veterano autor, que en pocos años ha compuesto bandas sonoras para películas, documentales y espectáculos de danza.
También ha entrado a formar parte de una orquesta austriaca de 18 músicos y actúa regularmen te con su propio sexteto en Europa y América.
Este argentino, considerado por muchos como uno de los mejores artistas de tango, empezó sus incursiones en la escena musical muy joven, aunque se abrazó al tango con los veinte cumplidos, después de beber del folclore argentino y del rock.
Los críticos lo consideran el heredero espiritual de Astor Piazzolla, el maestro del Tango Nuevo, una corriente porteña nacida en los años 50 que causó revuelo y conmoción al alejarse del estilo tradicional para convertir el tango en una expresión artística por sí sola, no como acompaña miento de baile o música de fondo.
Aunque Borda admite que su música recuerda a Piazzolla, el sonido de su guitarra y sus composiciones están teñidas de la armonía rítmica del jazz , la introspección sentimental del flamenco y los sonidos del tango tradicional.