Los Angeles (EEUU), 21 nov (EFE).- Los productores del filme "Borat" contraatacaron por la vía legal contra las dos demandas y una protesta recibidas por esta exitosa comedia desde su estreno.
El equipo legal de los estudios Fox, productores de la cinta, respondió el lunes a las demandas al oponerse a la solicitud de que el filme fuera retirado de las pantallas.
En su respuesta legal, difundida hoy en "The Hollywood Reporter", los abogados aseguran que se trata de un "necio" intento contra la libertad de expresión.
El filme, que protagoniza el humorista británico Sacha Baron Cohen, está centrado en un ficticio periodista de Kazajistán, Borat, que aprende de la cultura estadounidense a través de aquellos que conoce en su visita por Estados Unidos en busca de su amor, la actriz Pamela Anderson.
La cinta, producida por 18 millones de dólares, se ha convertido en un éxito de taquilla que en Estados Unidos supera los 90 millones de dólares de recaudación desde su estreno.
Pero los que hicieron posible este éxito gracias a sus declaraciones no están tan contentos.
Entre ellos están los dos estudiantes que presentaron una demanda contra el filme por sentirse engañados cuando firmaron la autorización para participar en la película, además señalaron que los productores les ofrecieron bebidas alcohólicas.
Se trata de Justin Seay y Christopher Rotunda, estudiantes que firmaron la autorización pensando que sus palabras, llenas de apreciaciones racistas y machistas, sólo iban a formar parte de un documental que se emitiría en Kazajistán, no en Estados Unidos.
La instructora de etiqueta Cindy Streit también ha solicitado una investigación sobre los métodos utilizados por la producción a la hora de conseguir las autorizaciones de los entrevistados.
Y el pueblo rumano utilizado para el rodaje de las supuestas imágenes de Kazajistán también han presentado una denuncia por valor de 30 millones de dólares contra la producción.
Los abogados aseguran que todas las autorizaciones están firmadas y se realizaron de acuerdo a la legalidad vigente.
En el caso de los estudiantes, la productora reconoce que se ofrecieron bebidas alcohólicas por valor de 100 dólares a los que quisieran participar, que además cobraron 200 dólares.
Pero también asegura que se advirtió a los participantes que tenían que ser mayores de 21 años, edad legal para consumir alcohol, y los acuerdos se firmaron antes de ofrecer las bebidas.
"Los denunciantes pueden decir que fueron engañados para hacer el ridículo en público", asegura la respuesta legal de Fox.
"Pero nunca dicen que fueron forzados a decir los comentarios misóginos y racistas que hacen", indica el documento.
El pasado 9 de noviembre fue rechazada una primera solicitud para detener la distribución del filme.
La próxima audiencia preliminar tendrá lugar el 7 de diciembre en un tribunal de Santa Mónica (California). EFE
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