
TARIJA, Bolivia (AFP) El sureño departamento de Tarija, que alberga el 85% de las reservas de gas de Bolivia, podría establecer el domingo un régimen autonómico que ampliará un poderoso anillo de oposición de cuatro regiones rebeldes encabezadas por Santa Cruz al presidente Evo Morales, que ve ese proceso como una amenaza para el país.
Con el referendo de Tarija, un importante departamento gasífero que aporta con cerca de 13% de los recursos al PIB boliviano y donde es previsible un triunfo del Sí, estará configurado el bloque autonómico en cuatro regiones tras las victorias en Santa Cruz -que abandera el proceso-, Beni y Pando.
El presidente de la Corte Electoral de Tarija, Miguel Guzmán -que actúa pese a la oposición de la Corte Nacional, que no avala el referendo-, dijo tener "todo dispuesto para la apertura de las ánforas a las 07H00 de la mañana del domingo (11H00 GMT)".
La jornada es considera ilegal por el gobierno de Morales, que no reconocerá el resultado de la consulta.
Unas 10.000 personas cerraron la noche del jueves la campaña por el Sí, una cifra menor a las 100.000 que anunciaron las autoridades, donde el prefecto Mario Cossío, que aspira al título de gobernador, anunció que la siguiente meta es expandir la autonomía a todo el país.
Sólo las radios y la televisión calientan el ambiente mientras la mayoría de la población está abocada a sus labores cotidianas, especialmente en el campo.
Algunas televisoras privadas dan cuenta de intentos de sectores pro-Morales de hacer cundir la violencia, mientras dirigentes civiles cercanos al gobierno denunciaron la presencia de personas de la ultraderechista Unión Juvenil Cruceñista, brazo de choque de las dirigencias cívicas de Santa Cruz, que ya provocaron desmanes en los referendos de Beni y Pando.
La consulta, que convocará a unos 173.000 sufragantes, se desarrollará en medio de un enrarecido ambiente político marcado por fuertes disidencias en el Gran Chaco -región de Tarija donde están ubicados los más importantes yacimientos de gas del país- con los líderes que convocaron al referendo.
La confrontación interna se desencadenó luego de que una población del Gran Chaco eligió una autoridad que la prefectura de Tarija -impulsora de la autonomía- se niega a reconocer alegando ilegalidad, con el mismo argumento con que el gobierno deslegitima los referendos de las regiones rebeldes.
Según todas las previsiones será en las regiones del Gran Chaco donde grupos civiles y campesinos intentarán evitar por la fuerza la apertura de ánforas para el sufragio.
En la ciudad de Tarija, donde hay casi 88.000 personas habilitadas para sufragar, las calles están embanderadas de rojo y blanco, los colores locales, por cuenta de la Alcaldía, mientras los tarijeños aguardan con calma y casi indiferencia la votación del domingo.
Ante presagios de una masiva abstención, el alcalde de Tarija, Oscar Montes, llamó a la población a acudir a las urnas y "no quedarse en casa por el frente frío que se avecina" y que, según los pronósticos meteorológicos, precipitará el termómetro a niveles extremos.
Los sondeos previos dan por descontado el triunfo por el Sí y una elevada abstención, mientras el prefecto Cossío dio la consigna de lograr un 80% de adhesiones al estatuto autonómico.
Tarija, fronteriza con Argentina y Paraguay, es una de las regiones de poco desarrollo a pesar de que alberga el 85% del gas boliviano.
Bolivia dispone de 48,7 trillones de metros cúbicos de gas natural y constituye la segunda reserva más grande de América del Sur, después de Venezuela.
© 2008 AFP