Luego de tres días de un festival afectado por las lluvias y la poca participación del público, la banda liderada por los hermanos Jaime y Fidel Gamboa logró una proeza que otros grupos no habían conquistado: llenar la plaza local.
El domingo todo se confabuló a favor de Malpaís. Primero, la producción adelantó media hora el concierto, lo cual facilitó que las personas que viven lejos del distrito Central pudieran ver, al menos, una parte del espectáculo.
En segundo lugar, la benevolencia del clima, pues luego de una tarde nublada, el cielo se despejó y, bajo una luna esplendorosa, comenzó la presentación.
En Siquirres, Malpaís tocó ante un público variado. En la audiencia había adultos mayores, familias, grupos de amigos y hasta una religiosa de la orden de las Hermanas Oblatas de la Divina Providencia, quien llegó desde temprano para ponerse en primera fila y agitar el hábito con el
Como ella, muchos otros llegaron a la plaza desde temprano para asegurarse un buen lugar. La gente llegó bien equipada: unos llevaban sillas portátiles; otros, pesados bancos de jardín y no faltó quien solo se dejara caer en el zacate.
Tal y como lo había prometido el bajista Jaime Gamboa, en una entrevista con
Fue así como en el Caribe se les escuchó cantar
También desempolvaron
“Nunca hemos tocado en Limón con tanta gente y con un público tan lindo como hoy”. Esas fueron las primeras palabras de Jaime Gamboa en escena.
De seguido invitó a más personas a acercarse al concierto, una invitación que provocó que caminar por la plaza se convirtiera en una tarea complicada.
La noche continuó con
Malpaís comenzó a despedirse con
De hecho, justo cuando el grupo tocó este último tema (uno de los más difundidos por las radioemisoras del país) muchos supieron que era Malpaís.
“Claro, ya sé quienes son ellos, esa canción yo sí la había escuchado. Esa canción es de las más románticas del mundo”, le dijo un muchacho a sus amigos.
Aunque ya habían dicho adiós, a punta de aplausos y solicitudes de otra canción a gritos, el público los hizo regresar para tocar
“A mí me encanta la música y se nota que ellos son todos unos expertos porque nunca los había escuchado antes. Fui con mi esposo y mis hijas de 16, 15 y 14 años, y ellas estaban encantadas con el grupo. Ojalá que en Siquirres hagan más actividades de este tipo, porque son para las familias y no para la gente que anda haciendo daños”, aseguró Rosemary Meza.
Marielos Sánchez, maestra de escuela y seguidora de Malpaís –a tal punto que viaja a San José con su esposo a los conciertos que el grupo da en teatros–, dijo: “Me encantó que los trajeran a Siquirres. Ellos son una buena combinación entre música y letras. Fue bellísimo ver que, en un cantón acostumbrado a escuchar ritmos caribeños, se disfrutara tanto con ellos”.