Naciones Unidas, 5 mar (EFE).- El jefe de los inspectores de la ONMU para el desarme, Hans Blix, no quiso valorar la cooperación de Irak, pero dijo hoy que acogería con satisfacción disponer de más tiempo para la labor de los investigadores.
Blix anunció en una rueda de prensa que en su informe ante el Consejo de Seguridad, el próximo viernes, presentará un conjunto de 29 puntos aún pendientes de resolución sobre el desarme de Irak.
El jefe de los inspectores rehusó dar una respuesta simple, ya sea negativa o afirmativa, a la pregunta de si Irak coopera totalmente con los inspectores porque, en su opinión, necesita matices y sus informes así lo indican.
No obstante, reconoció que en los últimos días la cooperación ha sido "activa" por parte iraquí, expresó reservas en cuanto a pedir un plazo determinado para continuar las inspecciones porque supondría asumir que Irak mantendrá ese nivel de colaboración y dado "su historial" no se pueden tener garantías.
El pasado viernes, Blix presentó un informe por escrito sobre las inspecciones en el que constataba que los resultados han sido "muy limitados" y que los iraquíes podrían haber hecho mayores esfuerzos.
Pese a considerar positivas las últimas medidas adoptadas por Irak para satisfacer las demandas de la ONU, insistió en que hay aún temas pendientes, en especial sobre armamento químico y biológico, que Irak dice haber destruido unilateralmente y cuya verificación es difícil.
Irak ha propuesto una metodología, usando muestras del suelo en el lugar donde fueron destruidos, pero el jefe de la Comisión de Naciones Unidas Verificación, Inspección y Vigilancia (UNMOVIC) señaló que sus expertos "son escépticos" en cuanto a los posibles resultados.
Sobre su presentación el viernes al Consejo, indicó que cada una de las cuestiones clave pendientes que aparecerá en la lista incluye lo que los iraquíes deben hacer para cubrir la laguna.
Para finales de marzo, estará en condiciones de presentar un programa de trabajo para terminar la tarea, que es cuando expira el plazo fijado en las resoluciones de la ONU, agregó Blix.
Blix recordó que entre 1991 y 1998 se realizaron inspecciones del desarme a través de la UNSCOM, la predecesora de UNMOVIC, y que después se produjo una interrupción de cuatro años.
Las inspecciones fueron reanudadas a finales de noviembre pero, en su opinión, los tres meses transcurridos es "un período de tiempo bastante corto como para cerrar la puerta".
Pese a ello y a trabajar basándose en el principio de que las inspecciones continuarán, insinuó que no le corresponde a él pedir más tiempo, sino que es responsabilidad del Consejo de Seguridad.
El máximo órgano decisorio de la ONU está dividido entre los partidarios de una resolución que declare que Irak ha desaprovechado su última oportunidad para desarmarse y quienes insisten en seguir con las inspecciones porque consideran que están dando resultados. EFE
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