Arte y parte es Björk. Nunca ha sido de otra forma en la larga carrera de esta mujer que hasta de cisne se ha vestido para ir a ceremonias de entregas de rimbombantes premios, todos candilejas.
Experimentar es cosa natural en Björk, tanto como estirarse al despertar, pero desde Médulla (2004) esta mujer de Islandia dio un vuelco hacia adentro: explorar sonidos tan particulares como los generados por el cuerpo y llegar, en un andar minimalista, hasta composiciones, no exóticas, elevadas.
Quizás por eso lo propuesto en Drawing Restraint 9 es casi un asunto de culto. Ni siquiera se cumplió un año de la salida de Médulla (ese disco donde Björk sacó la voz hasta de las entrañas y percusiones con el movimiento de los músculos) cuando ya tenía en suelo tico, y en el mundo, esta nueva obra.
Drawing Restraint 9 es una banda sonora compuesta por Björk para el nuevo filme del célebre artista visual contemporáneo Matthew Barney. Fue estrenado en Kanazawa, Japón, el primero de julio. El filme fue rodado en la Bahía de Nagazaki en un barco ballenero.
Ojo, oído. Björk participa del trabajo audiovisual de su compañero sentimental, por eso es parte.
Es arte porque si algo particular tiene este material es que en 11 temas se establece una cadena de estudios de instrumentos sueltos. Pero no se trata de cualquier instrumento; esta vez Björk, que por tanto tiempo ha viajado, elabora música por y para arpa, clavicordio, celeste y hasta hace una suite para sho -uno de los instrumentos más antiguos de la cultura japonesa- que tiene 17 cuerdas y cerca de 15 tubos distintos.
En Drawing Restraint 9 las voces son minimalistas, pero hay masas orquestales para trompeta, trombón y oboe; hay líneas de bajo electrónicas, coros de niños y, pegadito a lo que hizo en Médulla , la voz de Björk vuelve a ser tratada como un instrumento flexible.
Björk no trabaja sola en este disco. Entre las colaboraciones para armar esta lección musical que es Drawing Restraint 9 aparecen Mayumi Miayata (una de las interpretes de sho más destacadas del mundo) y Will Oldham (quien canta las secuencia iniciales de la banda). Björk también trabajó con estudiantes del teatro Noh para producir nuevos escenarios musicales, incorporando el low , técnicas vocales guturales de las formas tradicionales de entretenimiento en las cortes japonesas. El teatro Noh combina danza, música instrumental y canciones narrativas basadas en textos budistas y poesía.
Como el contrapunto siempre está presente en la obra de Björk también colaboran en Drawing Restraint 9 figuras de su muy cercano círculo de productores de lo electrónico como Mark (LFO) Bell, Valgeir Sirgursson, Akira Rabelais y Leila. Solo cómplices a bordo.