
El almuerzo de bienvenida a Laura Chinchilla como nueva presidenta de la República tendrá el sello de la tradición culinaria nacional.
La cita será en la antigua Aduana, en Barrio Aranjuez, y a ella acudirán 250 invitados especiales, según confirmó la chef a cargo del banquete, Isabel Campabadal.
Los asistentes degustarán como entrada unos bocadillos de hongos rellenos con cremoso suprime y hierbas. Otra opción para los comensales antes del almuerzo serán las croquetas de pejibaye con salsa verde.
Como plato fuerte, los invitados tendrán la opción de deleitarse en una trilogía de aguacate, salmón fresco y manga con un toque de alfalfa, emulsión de balsámico y crujiente de aceituna negra.
Ese platillo estará acompañado por una crema fría de yuca con cebollinos acompañados de chips de yuca y confeti de rábano.
El plato fuerte del almuerzo se completa con una pechuga rellena a base de fricasé de camarón, frijol blanco y chiles de colores en una infusión de zacate de limón.
“No considero que sea una comida liviana, sino más bien se trata de un menú bien balanceado”, explicó Campabadal.
“Todos los platos están elaborados bajo lo que denomino la nueva cocina fusión costarricense, en la cual se combinan ingredientes de diferentes latitudes en un mismo plato”, agregó la experta. Ella ha sido la encargada de preparar el almuerzo en los últimos cinco traspasos de poderes.
La chef dijo que al menú de sabores ticos se sumarán algunos chilenos e italianos. “Diseñé el menú con ingredientes nuestros como aguacates, mangos y maíz, pero tratando de utilizar ideas innovadoras con productos extranjeros”.
Otro detalle: quienes no deseen comer mariscos o pollo podrán optar por platillos vegetarianos.
Como postre, se degustará espuma de guanábana con crema inglesa y mousse de chocolate.
En cuanto a la selección de bebidas, habrá vinos de las marcas Greg Norman Estates Chardonnay , Wynns Estates Shiraz y Brandy Jerez . El brindis se realizará con Raventós Espumoso Cava , un vino espumoso de origen español.
Única mesa. Durante el almuerzo, los comensales departirán en una única mesa rectangular con el extremo secundario ovalado.
Este estilo se denomina “mesa imperial” y la Presidenta electa se ubicará, según se estipule, en el centro o en la cabecera de la mesa.
Campabadal explicó que se trata de un servicio muy difícil, ya que se requieren 125 saloneros que salgan al mismo tiempo.