
lima. dpa Paulo Betti, actor brasileño conocido en América Latina por películas y telenovelas, tiene una explicación original respecto a las razones que lo llevaron a convertirse en director de cine: “Es como si el espíritu (del “santo” Joao de Camargo) me hubiera escogido”.
“Yo no tenía pensado ser director, pero fue como una obligación, una misión. Tenía que hacerlo”, le explicó Betti a DPA sobre su ópera prima , Cafundó , película sobre Joao de Camargo con la que compite en el Festival de Lima o Encuentro Latinoamericano de Cine (Elcine).
El abuelo italiano del flamante director trabajó al servicio de un hacendado negro, “situación poco común y anormal” en un país donde los afrodescendientes han estado relegados. Al crecer en un ambiente así, Betti conoció desde pequeño la historia del exesclavo que creó una religión, y se empeñó en llevarla a la pantalla.
La travesía. “Fue una gran experiencia, porque como dice (el literato) Joao Guimaraes Rosa, lo importante de un camino no es el inicio ni el final, sino la travesía. Para mí ha sido una escuela, desde la búsqueda del dinero hasta la realización y posproducción”, comentó el brasileño.
Con el experimentado director de arte Clovis Bueno como socio de dirección, Betti, de 55 años y quien ya tenía amplios antecedentes como director de teatro, comenzó así una carrera que no se detendrá: “Voy a hacer más películas”, prometió con entusiasmo.
Betti tuvo como protagonista en Cafundó , en el papel de Camargo, a uno de los más reconocidos actores de su país, Lázaro Ramos, conocido de Elcine, pues en 2003, en la sétima edición del festival, ganó el premio a mejor actor por Madame Satá , de Karim Ainouz.
Para Ramos, de 28 años, no sólo fue un grato placer trabajar bajo las órdenes de su colega, sino que además piensa seguirle los pasos en su transición a director.
“Es el camino natural. De hecho estoy estudiando dirección en la universidad y tengo un programa de televisión que lo utilizo para aprender. Espero en el futuro tener mi ópera prima, como Paulo”, dijo Ramos cuando DPA lo interrogó sobre sus aspiraciones en ese plano.
Cafundó (“lejos” en un dialecto de origen africano), narra la historia real de Camargo, exesclavo muy pobre que tras sufrir una decepción amorosa se entrega al misticismo y termina por crear una nueva religión, mientras es proclamado “santo” por el pueblo, que lo considera autor de milagros y de muchas sanaciones.
La película recoge el proceso que vive Camargo desde su liberación hasta el momento en que, convertido en movilizador popular, comienza a sentir el paso de los poderosos, incluida la Iglesia católica.
“Esta es una película sobre la tolerancia. La película sobre un hombre que dijo “yo respeto tus creencias y quiero que tu respetes las mías”, afirmó Ramos en referencia a la amplitud del pensamiento religioso del “santo”, abierto a diversas corrientes.
Para Betti, el tema de la tolerancia religiosa sigue presente aún en Brasil, como lo demuestra que una televisora católica se negara a darle cobertura a la película y que una de las mayores distribuidoras del país objetara darle difusión .