Redaccion Central, 1 dic (EFE).- El padre de la reina Beatriz de Holanda, el príncipe Bernardo, cuyos últimos 30 años de vida estuvieron marcados por la sombra de un escándalo por sobornos, murió hoy, a los 93 años, de cáncer de pulmón, anunció la Casa Real.
Bernardo Leopoldo Federico de Lippe-Biesterfeld nació en Jena, Alemania, el 29 de junio de 1911, como conde de Lippe.
Pasó su infancia en Brandenburgo, tierra de origen de su madre. A los 18 años ingresó en la universidad de Lausanne (Suiza) y más tarde se trasladó a Munich para finalizar sus estudios en Berlín.
Tras finalizar su formación académica, abandonó Alemania debido a la tensa situación política que vivía su país y se trasladó a París, donde residió durante un año, y donde aceptó un puesto directivo en la firma I.G. Farben.
En los Juegos Olímpicos de Invierno de 1936 en Garmisch Partenkirchen (Alemania) conoció a la entonces princesa heredera Juliana de Holanda, con la que se comprometió oficialmente el 8 de septiembre de ese año. Desde entonces tuvo la nacionalidad holandesa y el título de príncipe de Lippe-Biesterfeld.
En 1948, la princesa Juliana accedió al trono ante la abdicación de su madre, la reina Guillermina, con lo que el príncipe Bernardo se convirtió en consorte de la nueva Reina.
Desde su matrimonio se encargó de la administración de los bienes de la soberana de los Países Bajos, realizando provechosos negocios. Además, participó en otras actividades, sobre todo de carácter cultural y de investigación científica.
En 1954, fue el anfitrión de la primera reunión del denominado Grupo Bilderberg, compuesto por personalidades influyentes del mundo de la política y la economía, dedicado a debatir cuestiones que afectan a Europa Occidental y Estados Unidos relativas a la defensa, la economía internacional y las relaciones con el Este de Europa, grupo que presidió hasta 1976.
En 1961, fue fundador, junto con el príncipe Felipe de Edimburgo, del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), organización que presidió de 1962 a 1976. En 1971, dotó un fondo denominado "The 1001:A Nature Trust", y continuó integrado en la organización y sus actividades a lo largo de 40 años.
En 1976 se produjo el mayor escándalo que ha afectado a su vida. El 8 de febrero de ese año, el primer ministro, Joop Uyl, anunció al pueblo holandés que el príncipe Bernardo había aceptado el soborno de un millón de dólares ofrecido por la empresa estadounidense Lockeed para informar favorablemente al Parlamento sobre la compra de aviones a esa compañía.
La Reina, que había apoyado la creación de una comisión de investigación, ofreció su renuncia al Parlamento, pero éste sólo exigió que el Príncipe fuera relevado de todas las responsabilidades que había adquirido como esposo de la reina.
Desde que en 1980 la reina Juliana abdicó en su hija, la reina Beatriz, el príncipe Bernardo ha continuado con sus actividades oficiales, pero en un plano más discreto.
En la década de los noventa comenzaron los problemas de salud. El 26 de noviembre de 1994 fue operado de un tumor maligno localizado en el intestino grueso y en septiembre de 1995 le fue implantado un marcapasos. El 9 de mayo de 1998 fue operado de próstata, y el 19 de septiembre de mismo año fue intervenido de la vejiga.
Después de sucesivos pasos por el quirófano por distintos motivos, y pese a su salud delicada, continuó realizando sus actividades oficiales, incluidas viajes al extranjero.
El último acto público al que asistió fue la ceremonia de conmemoración de la capitulación de la Segunda Guerra Mundial, celebrada el 5 de mayo de 2004.
Su salud empeoró en noviembre, a causa del cáncer de pulmón que padecía, que le provocó problemas respiratorios y del que no pudo ser operado.
Fruto de su matrimonio con la reina Juliana, es padre de cuatro hijas, la reina Beatriz (1938) y las princesas Irene (1939), Margarita (1943) y María Cristina (1947).
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