Roma, 7 may (EFE).- El papa Benedicto XVI criticó hoy las interpretaciones "erróneas" de la libertad que llevan a la muerte de seres humanos, en referencia al aborto, al tiempo que aseguró que la enseñanza de la Iglesia Católica no representa "una amenaza a la libertad de conciencia".
"La libertad de matar no es auténtica libertad sino una tiranía que reduce al ser humano a la esclavitud", señaló el Pontífice durante la homilía pronunciada en la ceremonia de toma de posesión de la basílica de San Juan de Letrán, la catedral de Roma.
En este sentido, recordó la defensa de Juan Pablo II hacia la "inequívoca inviolabilidad del ser humano, la inviolabilidad de la vida humana desde su concepción hasta la muerte natural".
Insistió en que la Biblia debe ser interpretada a través de la tradición, al tiempo que afirmó que el Papa "no es un soberano absoluto, cuyo pensamiento y voluntad son ley", sino al contrario, su ministerio "es garantía de obediencia hacia Dios y su Palabra".
"No debe proclamar sus propias ideas, sino vincularse constantemente a sí mismo y a la Iglesia a la obediencia a la Palabra de Dios, frente a todos los intentos de adaptación y disolución, como frente a cualquier oportunismo", indicó.
Insistió en que el papel del jefe de la Iglesia Católica no supone "una amenaza a la libertad de conciencia" ni "una presunción contrapuesta a la libertad de pensamiento", sino que es "un mandato para servir".
La homilía del Papa Raztinger tuvo lugar después del rito de la toma de posesión de la cátedra como Obispo de Roma, en una ceremonia celebrada en San Juan de Letrán en presencia de miles de fieles. EFE
mic/ll