Sabina sabe bien lo que es estar en boca de otros, pero seguro ni el mismo podría haber imaginado cómo sonaría su nombre, sus textos, enterito él, desde el paladar de 13 mujeres todas bien conocidas, todas cantantes.
Rosario Flores, Chavela Vargas, María Jiménez, Ana Belén, Soledad Giménez, Carmen París, Pasión Vega, Adriana Varela, Tamara, Julieta Venegas, Olga Román, Lúa Ríos, y la Niña Pastori, 13 suman ellas. Cantan temas escritos por el español Joaquín Sabina en ÖEntre todas las mujeres , un reciente lanzamiento de BMG.
El disco, que fue producido por, el también español, Víctor Manuel, contiene temas que se convirtieron por derecho propio, por altas ventas, y por impacto en la memoria colectiva, en verdaderos clásicos de lo que se canta en español.
Que se llama soledad ; Con la frente marchita ; Calle Melancolía ; ¿Quién me ha robado el mes de abril? ; Corre, dijo la tortuga; Contigo ; Noches de boda ; Y nos dieron las diez ; Con dos camas vacías ; La canción de las noches perdidas ; A la sombra de un león ; Esta boca es mía y Por el bulevar de los sueños rotos . Estas son las canciones que arman el disco, 13 suman ellas.
Sepia, la cosa es otra
En el formato de digi pack es como viene la presentación de ÖEntre todas las mujeres . En sepia, la carátula muestra un dibujo de Sabina en la actitud imaginaria de un trovador: con chaqueta, sombrero y guitarra acústica entre axila derecha y brazo izquierdo. En sepia, adentro un librillo trae una a una las letras de cada una de las canciones (toditas con la firma de J. Sabina, ¿quién más?) y con el rostro de cada una de las cantantes dibujadito con gracia y cuidadito.
En medio del mundo sepia que es este disco, Sabina tiene también otro color. Cantada por Julieta Venegas Corre, dijo la tortuga se acerca más a una balada rock fusión, pero con una orquestación sutil y dulce. Desde la boca de la Niña Pastori Contigo es un flamenco del más melancólico tablado.
Un tema con alma de bar como lo es Y nos dieron las diez suena a bolero ranchero cuando lo interpreta la joven Tamara.
Y el maestro Sabina, al que las "discípulas" rinden tributo, solo aparece en uno de los temas: Con dos camas vacías junto a María Jiménez.
Con esa voz feroz, pero amable, que tiene Rosario para el flamenco rock el álbum abre con Que se llama soledad y cierra Por el bulevar de los sueños rotos que gracias a Lúa Ríos es un rock fuerte, de cuerdas eléctricas protagonistas.
¿Conclusión? En sepia, en voz de mujer, a lo rock o piano bar, la tinta de Sabina queda siempre de una pieza.