Poquitas pero benditas. Unas cuantas costarricense han alcanzado grandes logros en los certámenes de belleza más importantes en el mundo.
A pesar de los pocos reconocimientos, existen varias reinas que han alcanzado destacados títulos. Marisol Soto, Gabriela Aguilar, Vivian Ungar y Marta Escalante son solo algunas de ellas.
Para la mayoría de las representantes costarricenses, en los concursos internacionales dominan criterios más allá de la belleza e inteligencia de cada una, lo que se convierte en un obstáculo para ser reconocidas.
Con la realización de Miss Universo, hoy en la noche, Costa Rica siembra sus esperanzas en Kisha Alvarado, quien concursará esta vez en Hawái. Ahora les presentamos los logros de algunas de sus antecesoras que han brillado en el extranjero.
Representante exitosa
Con solo mirar de reojo a Gabriela Aguilar, se nota que es una reina de belleza. A pesar de sus 21 años, tiene una gran experiencia en certámenes de belleza internacionales.
El mundo entero lo reconoció. Quedó en segundo lugar en la Reina Internacional de la Costa; fue la ganadora en el certamen Mundial del Banano, en Ecuador; ganó el concurso Asia Pacific, en Filipinas, y además obtuvo el 12º lugar en el certamen Miss Universo. Ella ha sido la costarricense que ha logrado el mejor puesto en este concurso.
A pesar de sus éxitos, Gabriela asegura que uno de los principales obstáculos de cualquier tica en el extranjero son las influencias políticas. "Desgraciadamente, mi experiencia en Miss Universo no fue la mejor. Me di cuenta de que la belleza y la inteligencia no solo cuentan en estos certámenes. También son importantes las influencias y los contactos", comentó Gabriela.
Reina mamá
Su gran sonrisa y su dulce voz caracterizan a la actual Señora Mundo, la costarricense Marisol Soto.
Ella es la primera tica que logra alcanzar un título tan importante. Solo Sucetty Salas logró llegar hasta el segundo lugar en este mismo concurso.
"Para mí fue una gran sorpresa. Nunca me imaginé alcanzar un título tan importante, y me siento muy orgullosa por mí y por mi país", asegura Marisol, quien está pronto a entregar la corona en Uruguay.
El concurso que tuvo lugar en nuestro país, le dio la oportunidad a Marisol de conocer muchos lugares de Costa Rica.
Ella piensa que la mujer costarricense tiene los atributos necesarios para ser reconocida en el extranjero. Sin embargo, falta una organización permanente que las apoye en todo momento.
El concurso Señora Mundo se realiza cada dos años. Para Marisol, estos han sido los mejores de su vida, porque, además de lograr el título, tuvo a su hija Marianne.
Primera y única
Costa Rica participó por primera vez en Miss Mundo en el año 1966 y la representante fue Marta Escalante. Es la única tica que ha quedado entre las semifinalistas de este concurso, realizado en Londres.
Ella fue escogida entre seis muchachas que tomaron parte en la elección nacional. Esa edición no fue como las de ahora. Marta relata: "Me fueron a buscar a mi casa y me preguntaron si quería tomar parte en este certamen; acepté, pero lo único que hicimos fue un desfile de modas en un club y la presentación en vestido de baño fue a puertas cerradas con el jurado".
La noche del concurso "todo salió de lo más bien, hasta que empezaron a nombrar a las 16 semifinalistas, y una como ni entendía lo que estaban hablando. De repente, de tercer lugar dijeron `Miss Costa Rica', y no sabía que era que me estaban llamando a mí, hasta que me empujaron para que fuera al frente".
Triunfo en Japón
Vivian Ungar ganó el concurso de Miss Young International 1978 celebrado en Japón. Cuenta que su participación fue muy difícil porque la representante tica del año anterior "no se había comportado muy bien; pero salí avante, como en todo en mi vida".
En este caso, Vivian tampoco recibió ninguna ayuda económica por parte de los organizadores: "Todo corrió por cuenta de mi papá, el vestido típico, que ganó el título al mejor; el traje de noche, que él vio en una tienda en México, por lo que tuve que parar ahí para ajustármelo, y todo lo demás".
Ganar la tomó por sorpresa aunque ya había sido declarada la más fotogénica. Relata: "Tuve que quedarme 15 días extras para cumplir con el patrocinio del concurso. Me ofrecieron un contrato con la revista Vogue y no acepté: quería venirme a mi país. El premio ($10.000) lo doné para los niños de Hiroshima y el video se lo di a Canal 7 para que lo subastaran a beneficio de los niños costarricenses".