
No es un juego de palabras pero... será un bautizo de fuego sobre el hielo.
De fuego y sobre el hielo porque se trata del debut oficial de un equipo costarricense en un torneo de hockey, a realizarse en una pista congelada en México, a partir de hoy y hasta el domingo.
El "comandante" de la singular e histórica aventura es Bruce Callow, un canadiense de 31 años, residente en el país y casado con una tica. Su "batallón" lo componen nueve niños, con edades comprendidas entre los 10 y 15 años.
Para sus familiares y amigos Callow es una especie de Quijote pues está empecinado en convertir el hockey sobre hielo en un deporte de arraigo en Costa Rica.
Y como Bruce no pone techo a sus ambiciones, pensó que la mejor forma de estimular a la veintena de niños y adolescentes que desde enero se entrenan con él en la Plaza Real Cariari, era meterlos de lleno en una competencia internacional.
Por eso inscribió al equipo costarricense en el certamen azteca, donde se batirá frente a tres rivales.
"La idea del viaje es jugar en un espacio grande, mejorar habilidades y adquirir experiencia", sostuvo Callow.
El norteamericano practica el hockey desde que tenía ocho años. "En Canadá y Estados Unidos este deporte es muy popular como resultado de los crudos inviernos. Un niño se inicia jugando en lagos congelados", explicó.
Cuando ingresó a la Universidad de Calgary, Bruce mejoró sus destrezas e integró el equipo del Alma Máter.
El hockey sobre hielo se juega sobre una pista de 61 metros de largo por 30 de ancho como máximo, o de 56 por 26 como mínimo.
Cada equipo se compone de un portero y seis jugadores de campo. La dinámica del juego consiste en avanzar sobre el territorio del rival y anotar. En el cotejo los jugadores, provistos de sticks o bastones, se deslizan por la pista en pos del puck o disco, que sustituye la pelota.
Algunos implementos típicos del deporte son patines hombreras, codilleras, espinilleras, cascos, guantes, bastones y discos.
Como quien se aferra a un sueño, el estratega afirma que
Costa Rica ofrece condiciones para consolidar la práctica de esta disciplina pues "mucha gente patina sobre ruedas y no es difícil hacerlo sobre hielo".
En su opinión, en un plazo de cinco años el deporte estaría consolidado.
Bruce Callow es un Quijote sobre hielo.