Moscú. Las autoridades rusa barajaban hoy distintas hipótesis sobre las causas del accidente del avión TU-154 que ayer le costó la vida a sus 144 ocupantes: desde un atentado terrorista hasta el fallo simultáneo de los tres reactores de la nave.
El ministro de Rusia para Situaciones de Emergencia, Serguéi Shoigu, que encabeza los trabajos de rescate en el lugar del siniestro, dijo que el accidente pudo haber sido provocado por un fallo en las turbinas de la aeronave.
Shoigu indicó que tres minutos antes de la caída del avión sus pilotos habían informado a la torre de control de que el vuelo transcurría con toda normalidad.
El TU-154, perteneciente a la compañía Vladivostok-Avia, cumplía el vuelo N-325 entre Yekaterimburgo y Vladivostok, y se precipitó a tierra a las 17.10 GMT del martes a 34 kilómetros de Irkutsk, donde tenía previsto efectuar una escala.
Los restos del aparato, que cayó desde una altura de 900 metros, quedaron esparcidos en un superficie de 6.000 metros cuadrados, y los equipos de socorro habían logrado esta mañana recuperar 143 cadáveres de las víctimas, entre las que se cuentan seis niños y 12 extranjeros, todos ellos de ciudadanía china.
La agencia oficial rusa ITAR-TASS difundió a primeras horas de la mañana unas declaraciones de Vladímir Razbezhkin, director de la compañía Vladivostok-Avia, en las que afirmaba que una explosión a bordo pudo haber sido la causa del accidente.
Sin embargo, dos horas después Razbezhkin negó terminantemente haber formulado tales declaraciones.
"No he dado ninguna entrevista exclusiva sobre las posibles causas de la catástrofe aérea", dijo el ejecutivo, quien recalcó que Vladivostok-Avia no hará ninguna declaración hasta que se conozcan los resultados de las investigaciones oficiales.
Testigos de la catástrofe aseguraron a la cadena de televisión NTV que el avión estalló en el aire.
Fuentes policiales citadas por la agencia Interfax indicaron que no se descarta la posibilidad de que la causa del accidente haya sido un acto terrorista, por lo que los servicios de seguridad buscan señales de explosivos en los restos de la nave.
"Veo la pista", fueron las últimas palabras de Valentín Goncharuk, capitán del avión siniestrado, que oyeron los controladores aéreos de la torre del aeropuerto de Irkutsk, según el periódico digital Gazeta.Ru
La versión de un fallo simultáneo de los tres reactores del avión fue puesta en duda por varios expertos, que señalaron que cuando se produce una avería de esas naturaleza los pilotos tienen tiempo de informar a la torre de control.
"La tripulación no tuvo tiempo de comunicarse con el controlador, lo que quiere decir que la catástrofe fue instantánea o que los pilotos creyeron que la avería era menor y que lograrían aterrizar en Irkutsk", dijo a Interfax un ingeniero aeronáutico que pidió el anonimato.
En el lugar del suceso fueron halladas en buen estado las dos "cajas negras" de la nave y, según el ministerio de Rusia para Situaciones de Emergencia, la lectura de los parámetros técnicos de vuelo puede efectuarse dentro de las próximas 48 horas.
El avión, fabricado en 1986, había sido sometido a una revisión general el año pasado y en opinión de los expertos se encontraba en buenas condiciones técnicas.
Los aviones TU-154 comenzaron a producirse en la URSS en 1971 y en la actualidad constituyen, con 230 naves, el 25 por ciento del parque aeronáutico del país en rutas de media distancia.
En los último 15 años estos aviones han sufrido más de 50 averías graves y accidentes en Rusia y los otros países de la Comunidad de Estados Independientes.
Según la corporación Aviacor, que fabrica los TU-154, casi la totalidad de los siniestros se produjo por errores humanos o por falta de servicio técnico adecuado.
Hace tres semanas, el personal técnico de la compañía área más grande de Rusia, Aeroflot, advirtió de que de si no mejora radicalmente la financiación de los servicios técnicos cabe esperar una cadena de catástrofes aéreas en el país.
Edición periodística: Adriana Quirós Robinson, Nacion.com Fuente: agencias.