Un hecho inusual en materia de danza clásica se vivirá esta semana en el Teatro Popular Melico Salazar, cuando los rusos del Ballet Clásico Moiseyev realicen el estreno nacional de tres de sus coreografías.
Se trata de la presentación completa de
Estas obras se presentarán en dos programas distintos, este 2 y 3 de marzo, en el auditorio capitalino. Las funciones formarán parte de una gira latinoamericana del grupo creado por Vladimir Moiseyev, quien fue primer bailarín del Teatro Bolshoi y nieto de Igor Moiseyev – uno de los grandes bailarines y coreógrafos del siglo XX–.
De esta manera, quienes quieran ver
Marta Ávila, crítica e historiadora de danza, aseguró que estos espectáculos se pueden considerar estrenos nacionales, pues en el caso de la obra inspirada en la historia de William Shakespeare, esta solo se ha visto en extractos presentados por compañías profesionales.
Si se trata de
Sobre estos espectáculos, Anatoly Emelianov, coreógrafo de la agrupación, explicó que los asistentes verán dos propuestas totalmente diferentes, pues mientras en
“A diferencia de la
El artista añadió: “Yo hice esta obra pensando en el mundo moderno, un mundo más dinámico que antes, en el que todas las artes siguen adelante y no se detienen”.
En cuanto a
“Es una coreografía muy clásica; en ella el vestuario dice mucho, porque los hombres visten de blanco y las mujeres de negro, como una representación de esa lucha entre el bien y el mal que existe en la sociedad y en cada persona”, acotó.
Para desarrollar estos espectáculos, el Ballet Clásico Moiseyev viajó con un elenco integrado por 40 bailarines egresados de destacados conservatorios de su país.
Un ejemplo de ello es Anna Ivanova, graduada de la prestigiosa casa de estudios Perm Ballet Academy (uno de los más prestigiosos centros de estudios de Rusia) y Aleksandr Alikin, también integrante del Ballet Imperial Ruso.
Según explicó Emelianov, a ellos, además de una excelente condición física, e interpretaciones de calidad, se les pide tener una relación espiritual que trascienda en su manera de hacer arte.
“No podemos olvidar que el ballet es un arte que toca el alma humana, un artista no debe ser una máquina físicamente perfecta, sino debe ser una persona muy educada, culta y de grandes calidades humanas; un artista no puede estar cerrado a todas estas cosas”, dijo.
Emelianov acotó que todos estos pilares de la agrupación forman parte del legado artístico de la dinastía Moiseyev, y los han hecho tener éxito a lo largo de sus once años de trayectoria.
“Ellos son maestros del más alto nivel de calidad y, por eso, no nos damos el lujo de desechar lo que aprendimos de ellos; es algo que tenemos claro día con día”, acotó.
Por ejemplo, el diario
En tanto, la estación de radio azteca Magnitud Radio publicó: “El desempeño excepcional de la dulce Julieta Capuleto, interpretada por Anna Ivanova, y la expresión de Romeo, en la persona de Aleksandr Alikin, logró que los asistentes al Metropólitan se conectaran con la historia y se emocionaran con el ya conocido desenlace”.
Sobre su presentación en Costa Rica, Emelianov dijo sentirse muy emocionados, pues el público latinoamericano está muy familiarizado con la danza.
“Estamos muy contentos de estar en Centroamérica; en cada uno de los lugares que hemos visitado hemos sentido el calor del público y hemos visto cómo la gente tiene conocimiento sobre la música y sobre las obras”, concluyó.