Washington . El balbuceo de los bebés, que a los adultos puede parecer ininteligible, es un ejercicio verbal que ayuda a las criaturas en su dicción y dominio del lenguaje.
Cuando un bebé balbucea trabaja duramente para descifrar el sistema sonoro de su lenguaje y cómo son elaborados esos sonidos, afirmó la profesora Laura-Ann Petitto, investigadora de la universidad Dartmouth College y autora de un estudio que apareció el viernes en la revista Science.
El bebé elabora un entendimiento de los sonidos del lenguaje.
Petitto dijo que su nuevo estudio, basado en 10 bebés con edades entre los 5 y los 12 meses, demuestra que los sonidos de un bebé que balbucea son ocasionados por las señales de una parte del cerebro mientras que otros sonidos o movimientos de la boca son dirigidos por otra zona del cerebro.
Ello sugiere que las funciones del lenguaje se especializan en el cerebro desde muy temprana edad, según la investigadora.
En el estudio, Petitto, profesora de sicología y ciencias del cerebro, y la otra autora del estudio, Siobhan Holowka, analizaron el movimiento de la boca en los niños cuando balbuceaban, proferían otros sonidos guturales o sonreían.
Los niños, cinco de una familia de habla inglesa y cinco de otra francesa, fueron filmados cuando emitían sonidos. La película fue pasada luego a cámara lenta para permitir a los investigadores analizar detalladamente cada movimiento de la boca.
Descubrieron que cuando los niños balbuceaban, el movimiento era más enfático en el lado derecho de la boca. Al sonreír, el lado izquierdo de la boca se abría más. Con la vocalización al albur, la boca permanecía simétrica
Esta diferencia en el movimiento, según Petitto, refleja las partes del cerebro utilizadas en cada actividad de la boca.
Si el bebé produce un balbuceo vocal, la parte derecha de la boca tiene una mayor apertura y con tendencia hacia abajo, dijo Petitto. Sin embargo, si el bebé sonríe, la parte izquierda de la boca tiene una apertura levemente mayor y existe además una contracción en torno al ojo izquierdo.
Cuando el bebé produce sonidos sin contenido de balbuceo la boca queda completamente abierta, agregó.
Petitto dijo que ya que la parte izquierda del cerebro controla el lado derecho de la boca, los descubrimientos sugieren que la parte izquierda del cerebro produce las señales del balbuceo.