"Vieran que hace unos días estuve en un lugar muy bonito, y creo que les puede servir como tema para Tiempo Libre. Está en Fraijanes, cerca del volcán Poás. El local es lindo y tiene música en vivo". Así fue como nos describió una periodista de La Nación el bar y restaurante Luz de Luna, y así, con esa recomendación, decidimos irnos hasta allá, sin siquiera llamar antes.
Era viernes. ¿La hora? 7 p. m. Uno de los momentos más agitados para el tránsito. Pura hora "pico". La verdad es que nos costó un mundo llegar desde Llorente de Tibás hasta el centro de Alajuela porque las presas estaban bien armadas, pero, a partir de ese punto, tomar hacia San Isidro y luego hacia Fraijanes fue sencillo porque ahora sí las calles estaban vacías, y el paisaje, con sembradíos de helechos y fresas, generaba tranquilidad.
Todo esto es para contarles que desde Tibás hasta que divisamos el rótulo luminoso de Luz de Luna, transcurrió casi una hora. Sin embargo, valió la pena ir hasta allá.
Desde unos 200 metros antes de llegar al sitio, surge entre los árboles una luna de neón entre azul verdosa y verde azulada. Debajo del cachito de luna, esta vez en amarillo, las letras lo confirman: Luz de Luna.
Al acercarnos, divisamos una casona de madera, totalmente rústica, en cuyo parqueo ya se encontraban varios autos. Para ser tan temprano, la asistencia no estaba mal. Era un buen signo. Entramos tras admirar el cielo lleno de estrellas y tras empujar la gruesa puerta de madera.
El lugar no es muy grande, pero sí tiene suficiente espacio como para estar cómodos. Es un salón circular, con techos artesonados y detalles agradables: mesas de madera, sillas de hierro, candelabros en forma de cachito de luna sobre cada mesa, ventanales amplios en las paredes, una vasija de barro aquí y allá y, tras la barra, copas que cuelgan de un cuadro de madera pintado con estrellas y una luna llena.
Dentro suena la música de Rubén Blades, Pablo Milanés, Oscar d¹León, Ana Belén, Víctor Manuel...; en general, música trova y música salsa, toda en español. Mientras los minutos transcurren, la música, las "bocas" y las bebidas calientan el ambiente, pero, al principio, no está de más llevar abrigo porque el viento que entra cuando la puerta se abre pone la piel de gallina. Fuera, la brisa mece las ramas de los árboles; dentro, suenan la música, las conversaciones y la licuadora.
A cada minuto, el local se iba llenando. La mayoría de la gente que había esa noche tenía entre 25 y 35 años, y eso era muy lógico: no es un lugar propicio para gente muy joven porque se llega en auto.
Luz de Luna abrió a principios de diciembre del año pasado. El viernes, cuando llegamos, el bar celebraba cuatro meses de inaugurado con la música de Rockdrigo Leitón y Enrique Choco Ramírez.
Ellos, aparte de despedirse porque iban de gira para Holanda, se dedicaron a cantar trova y a dirigir una especie de karaoke humano donde los visitantes llegaban a la tarima a cantar melodías originales o covers, acompañados por este dúo. Hubo muchachos que hasta llevaron sus propias guitarras.
Mientras esto sucedía, Pablo Aguilar, el propietario, corría para atender las mesas pues el personal es poco y, al menos esa noche, solo conté tres saloneros. Aguilar atendía y conversaba, saludaba a los clientes, daba instrucciones al personal y hasta goloseaba cuando llega a la barra por los pedidos.
Nosotros nos quedamos un par de horas y la pasamos bien. Nos gustó el lugar, nos gustó la decoración, nos gustó la música y nos gustaron los gallos de chicharrón, que llegaron con bastantes trozos de carne, con dos pedazos de yuca, ensalada de repollo y zanahoria, y con tres tortillas.
Luz de Luna nos dejó, entonces, la impresión de que es un lugar como para volver. Eso sí, hay que entrar sobrio y salir sobrio también porque las curvas que lo esperan en el camino de regreso no admiten vacilaciones en las destrezas al manejar. ¡Mucho ojo!
Cómo, dónde, cuándo
Lugar : Bar y restaurante Luz de Luna.
Dirección: Fraijanes de Alajuela: del cruce de Fraijanes (justo donde está el Bar Jaulares), dos kilómetros hacia el oeste (o sea, hacia la izquierda, al lado contrario del volcán Poás). Está a 18 kilómetros de Alajuela centro.
Teléfono : 482-2237.
Horario : De miércoles a sábado, de 5:30 p. m. hasta el cierre (a veces les da las 3 a. m.). Domingos, de 2 p. m. a 10 p. m.
Precios : Gaseosas a ¢250; cervezas, entre ¢350 y ¢400; cocteles, entre ¢500 y ¢700; tragos, entre ¢250 y ¢850; gallos de papa o chicharrón, entre ¢500 y ¢600; otros platos (fajitas de pollo y carne, patacones, ceviche, yuca estilo cubano, filete de pescado y pechuga de pollo, entre otros), entre ¢450 y ¢900.
Actividades especiales : Todos los viernes y sábados hay música en vivo. Próximamente también habrá música en vivo los miércoles. No se cobra la entrada.
Otros : Parqueo propio amplio. No aceptan tarjetas de crédito.
Capacidad del local : Cien personas.