Washington, 24 feb (EFE).- La salida del Departamento de Defensa de EEUU en la última década de más de 300 especialistas en lenguas extranjeras al saberse que eran homosexuales ha dejado al Pentágono corto de estos efectivos, cruciales en la lucha antiterrorista.
Así lo expone un informe del Congreso que se publicará en marzo y representa la primera evaluación del impacto que ha tenido en las Fuerzas Armadas de EEUU la política de separar del servicio activo a los militares que expongan públicamente su homosexualidad.
Estos soldados, según el informe, "tenían algunas destrezas en idiomas extranjeros importantes tales como árabe, farsi y coreano".
"Por lo menos 54 de los 322 especialistas en idiomas hablaban árabe, más del doble que lo calculado anteriormente", señala el informe, de acuerdo con versiones adelantadas por medios de prensa de EEUU.
En noviembre de 1993, después de un acalorado debate público, el Pentágono adoptó hacia los homosexuales una política denominada "ni se pregunta, ni se dice".
Esta consiste en que a nadie se le pregunta su orientación sexual cuando se incorpora a las Fuerzas Armadas, pero tampoco las personas que son homosexuales lo exponen abiertamente cuando ya son soldados.
La identificación de una persona como homosexual es motivo para su separación de filas.
Las cifras del Pentágono muestran que el número de soldados homosexuales dados de baja por su orientación sexual ha disminuido casi a la mitad desde el comienzo de la guerra estadounidense contra el terrorismo en 2001.
Las campañas militares en Afganistán e Irak, y las operaciones en el resto del mundo, han demandado un esfuerzo máximo de las Fuerzas Armadas de EEUU, que encuentran dificultades para reclutar nuevos voluntarios, y deben prorrogar el tiempo del servicio a soldados regulares y reservistas para solventar ese déficit.
El Cuerpo de Infantería de Marina, la Fuerza Aérea y la Marina han dado de baja en 2004 menos hombres y mujeres homosexuales que en cualquier año desde que el Pentágono comenzó a llevar el registro de las "separaciones de homosexuales del servicio" hace ocho años.
Las bajas de homosexuales en el Ejército tuvieron en 2004 su menor nivel en cinco años.
En términos generales, el número total de soldados dados de baja de acuerdo con las normas sobre homosexuales en las Fuerzas Armadas ha caído de un máximo de 1.227 en 2001 a 653 en 2004.
El diario "The Boston Globe", que publica hoy que había obtenido una copia de la Oficina de Supervisión del Gobierno, afirmó que desde 1993 un total de 9.488 soldados han sido dados de baja porque eran homosexuales o bisexuales.
Esta separación de filas de los homosexuales ha costado por lo menos 200 millones de dólares en el reclutamiento y la instrucción de los soldados que los reemplazaron, de acuerdo con el informe. EFE
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