
Río de Janeiro (Brasil). El entrenador de la selección de Irán, el brasileño Valdeir Badú Vieira, declaró que solo un "milagro de Alá" hará que su equipo gane a Australia hoy en Teherán, en el partido de ida correspondiente a la última eliminatoria para el Mundial de Francia 98.
"Para ganar a Australia... solo un milagro de Dios, o de Alá, como dicen aquí (...). El presidente (Mohammad Khatami) está conmigo y en un discurso ha pedido que la población rece por mí", manifestó al diario Folha de Sao Paulo.
El encuentro comenzará a las 3:30 p.m. (6:30 a.m. de Costa Rica).
El entrenador brasileño se hizo cargo de la selección iraní hace dos semanas y tan solo ha trabajado con ella dieciseis horas, según recalcó.
Badú agregó que su pesimismo también se explica en que la selección de Irán no contará con su mejor jugador, el mediocampista Karim Bagheri, quien cumplirá un partido de suspensión tras ser expulsado en un juego anterior.
"Ese chico es el 40 por ciento del equipo, por lo que sería más fácil ganar en Melbourne", en el partido de vuelta, el día 29, cuando ese futbolista regrese al equipo, sostuvo.
Tanto para Australia como para Irán esta será la segunda oportunidad de clasificarse para un Mundial, tras sus respectivas participaciones en Alemania 74 y Argentina 78.
Sobre la selección de Australia, recalcó que cuenta con jugadores que disputan campeonatos de "alto nivel" (cinco de ellos en equipos de la primera división del futbol inglés), "además de que han contratado a un entrenador carísimo", el británico Terry Venables, extécnico de la selección de su país y del Barcelona español.
"Nosotros vamos a poner el balón en el suelo, porque los australianos son mucho más altos, y vamos a comenzar jugando con tres atacantes para engañarlos", confesó.
Australia e Irán se han enfrentado en cinco oportunidades, cuatro de ellas por eliminatorias, con dos victorias para los socceroos y tres para los iraníes.
Sobre el país, al que calificó como un paraíso, Vieira lamentó que las normas iraníes prohiban a su mujer entrar en los estadios y trabajar como profesora de ejercicios aeróbicos con los futbolistas y de cocina brasileña con sus mujeres.