
El expresidente de Haití Jean Claude Duvalier regresó hace una semana sorpresivamente a su país, 25 años después de ser depuesto por una revuelta popular y exiliarse en Francia.
El exdictador, que gobernó el país caribeño entre 1971 y 1986, regresó justo cuando Haití está inmerso en una profunda crisis de todo orden tras el devastador terremoto del 2010, la epidemia de cólera y un proceso electoral paralizado en medio de dudas y denuncias de fraude. Dijo que vino “para ayudar”, aunque todavía no ha dicho cómo.
‘Baby Doc’, como se le conoce, nació el 3 de julio de 1951 en Puerto Príncipe, donde estudió Derecho en la Universidad de Haití, en la que años después se doctoró.
Cuando tenía 19 años, el 2 de enero de 1971, Francois Duvalier, ‘Papa Doc’, presentó una enmienda constitucional a través de la cual “ la nación optaba por la continuidad”, y le nombró su sucesor. Tras la muerte de su padre en abril del mismo año, asumió la presidencia, convirtiéndose en el mandatario más joven.
Frente a la política intransigente de su padre, Jean Claude Duvalier intentó cierta liberalización, más teórica que práctica, adoptó una nueva Constitución y convocó elecciones legislativas en 1984.
Sin embargo, en estos comicios no hubo oposición, ya que antes de las elecciones mandó encarcelar al presidente de la Democracia Cristiana, Sylvio Claude, e impidió que ese partido concurriera a las urnas, con lo que el suyo ganó cómodamente.
Durante su mandato sufrió varios atentados: en 1981, resultó herido, y en 1982 fracasó un intento de derrocarlo liderado por un grupo de exiliados al mando de Bernard Sansarico.
A principios de 1986, la situación de Haití se agravó y el 7 de febrero del mismo año se vio obligado a salir del país en un avión militar estadounidense en medio de una gran revuelta popular en su contra.
Estados Unidos, Suiza, Grecia y España, entre otros países, se negaron a concederle asilo político, y sólo Francia le aceptó de forma provisional.
Al expresidente se le acusa por la desviación en su propio provecho de $120 millones provenientes de los fondos públicos del Estado. También enfrenta una demanda por el robo de $800 millones que probablemente tenía en distintos bancos de Estados Unidos, Suiza y Francia.
Después de que la justicia estadounidense ordenara la devolución de parte del dinero reclamado por Haití y gastar grandes cantidades de dinero en la Costa Azul francesa, Duvalier regresa a su devastado país para “ayudar”. Su reciente regreso aún promete muchos titulares.