Un grupo de científicos de la Universidad de Costa Rica (UCR) se propone crear una planta de ayote más resistente a las plagas, al mal clima e, incluso, con frutos de mejor calidad.
Para lograr su objetivo echarán mano de la biotecnología.
El grupo, dirigido por la genetista Marta Valdez Melara y apoyado por la bióloga molecular Pilar Ramírez, ya completó la primera parte del proyecto -único en su tipo en el país y en el mundo-: producir plantas de ayote a partir de células cultivadas "in vitro".
Pronto darán el segundo paso: desarrollar los métodos para introducir en esas plantas genes que las hagan más resistentes, por ejemplo, a plagas, virus y otras condiciones desfavorables.
A las plantas con ese tipo de cambios se les conoce como transgénicas porque han sido modificadas mediante la adición de genes exógenos para lograr nuevas propiedades.
Paso a paso
Para la primera parte del proyecto -producir las plantas en el laboratorio-, los investigadores tomaron semillas de la especie de ayote Cucurbita moschata.
Esa variedad comercial la cultivan los agricultores para la venta local y su exportación.
Las semillas fueron colocadas, para su germinación, en pequeños frascos de vidrio dentro de un ambiente totalmente estéril (libre de gérmenes).
Cuando nacieron las primeras plantas, los científicos tomaron sus hojas y las pusieron en una sustancia con reguladores de crecimiento vegetal.
Esa sustancia tiene la capacidad de cambiar el "programa genético" de las células para que pasen de ser células "adultas" -que, en este caso, dan forma a una hoja- a células embrionarias. O sea, las células regresan a una etapa inicial del desarrollo donde apenas está, por así decirlo, el esbozo de la futura planta.
"A los científicos nos interesa mucho obtener esas células embrionarias porque una especie solo puede ser modificada genéticamente en ese estadio (el embronario)", explicó la genetista.
Con las formaciones embrionarias en sus manos, su segundo paso fue descubrir bajo cuáles condiciones -de luz, temperatura, concentración de medio de cultivo, etcétera- nacerían las plantas de ayote en el laboratorio.
Para establecer esos parámetros, depositaron los embriones en un medio de cultivo y, tras muchas pruebas, encontraron las condiciones justas para que se desarrollaran las plantas.
"El ayote es una planta originaria de América. Es un cultivo importante entre pequeños y medianos productores", dijo Valdez.
En el grupo seguirá trabajando para dar el otro paso: modificar los genes de la planta con el fin de lograr una con mejores cualidades.