Bebés más pequeños
El estrés y la ansiedad durante el embarazo podrían provocar que las mujeres tuvieran bebés más pequeños debido a la reducción del flujo sanguíneo hacia las arterias uterinas, según un nuevo estudio.
Las mujeres embarazadas que se mostraron más ansiosas o estresadas presentaron "patrones significativamente anormales del flujo sanguíneo a través de las arterias uterinas", según un estudio de médicos de los hospitales Queen Charlotte y Chelsea en Londres, practicado entre 100 gestantes.
Los resultados, publicados en la revista Médica Británica sugieren que "el estado psicológico de la madre puede afectar el desarrollo fetal y, por tanto, el peso al nacer". Londres
Moléculas en las células
Un equipo de investigadores de la Universidad de Linz ha conseguido, con ayuda de un nuevo método, observar moléculas aisladas, concretamente proteínas, en células vivas.
Científicos del Instituto de Biofísica de esa universidad marcaron las proteínas con colorantes fluorescentes para luego poder observarlas mediante un electromicroscopio.
Las proteínas manipuladas con los colorantes se iluminan al proyectarse sobre ellas el haz de luz del microscopio, con lo que su posición y movimiento resultan visibles para el observador.
También puede seguirse la trayectoria de las moléculas cuando atraviesan membranas celulares. Linz (Austria)
Cabeceos peligrosos
Cada pase de cabeza en el futbol cuesta "algunas células grises", afirmó el neurólogo holandés Erik Matser en una nota publicada en la revista alemana Apotheker Umschau.
El científico, quien ha estudiado a los futbolistas profesionales y sus capacidades intelectuales, llegó a la conclusión de que los jugadores de futbol obtienen en promedio resultados peores que los otros deportistas profesionales en los exámenes de memoria, de representación del espacio y de capacidad de planificar.
El problema viene, según el neurólogo, de los 1.500 pases de cabeza que los futbolistas internacionales hacen cada temporada. Estos cabezazos provocan cada vez pequeños choques cervicales que pueden ser comparados con los golpes en la cabeza recibidos en la práctica del boxeo, estimó Matser. Múnich, Alemania