Jerusalén. Quince efectivos de la fuerza de seguridad palestina han sido detenidos como parte de las medidas adoptadas por Yaser Arafat para aplicar una tregua con Israel, anunció la Autoridad Palestina el miércoles.
Fue la primera vez en casi 16 meses de combates entre israelíes y palestinos que Arafat ordena la detención de agentes de seguridad palestinos sospechosos de participar en ataques contra israelíes.
Por su parte, el canciller israelí Shimon Peres dijo que Israel estaba dispuesto a retirar sus tropas de las regiones donde se compruebe que la Autoridad Palestina toma acciones firmes contra presuntos terroristas.
Peres dijo que Israel sugirió a la Autoridad Palestina que comenzara en Naplusa, la mayor ciudad de Cisjordania, o en la cercana Jenín, bastiones de los grupos militantes Hamas y Yihad Islámica. Si las fuerzas palestinas de seguridad asumen el control de esas ciudades, ``retiraremos de inmediato nuestras fuerzas'', dijo Peres a la prensa.
Funcionarios israelíes y de la seguridad palestina debían reunirse más tarde el miércoles, dijo Jibril Rajoub, jefe de la seguridad palestina en Cisjordania. Las autoridades israelíes no formularon comentarios inmediatos al respecto.
En sendas conversaciones telefónicas, el secretario de Estado norteamericano Colin Powell pidió el martes a Arafat y al primer ministro israelí Ariel Sharon que reanudasen sus conversaciones de seguridad.
Sería el primer contacto directo entre ambos dirigentes desde la semana pasada, cuando el gabinete palestino rompió sus vínculos con la Autoridad Palestina y calificó de ``irrelevante'' a Arafat en las gestiones israelíes por impedir los ataques terroristas.
Desde entonces, Arafat ha pedido el fin de los ataques contra Israel, incluso los atentados dinamiteros suicidas, y los ha calificado por primera vez de ``actividad terrorista''.
En días recientes, más de dos docenas de oficinas de Hamas y Yihad Islámica han sido clausuradas por la Autoridad Palestina, seis de ellas la noche del martes.
El miércoles, la Autoridad Palestina anunció que ha arrestado a 15 de sus propios agentes de seguridad por sospechas de que estaban involucrados en los ataques contra los israelíes. Entre ellos figuraban policías que se habían inscrito en varias milicias, entre ellas la llamada Brigada Al Aksa, vinculada al movimiento Fatah del propio Arafat, dijo una fuente palestina que declinó ser identificada.
Por su parte, el jefe de las fuerzas armadas israelíes, teniente general Shaul Mofaz, dijo el martes que de los 242 muertos israelíes registrados desde septiembre del 2000, por lo menos 80 fueron víctimas de las fuerzas de seguridad palestinas.
Entre otras medidas, la policía palestina clausuró las oficinas del grupo islámico Hamas en Gaza la noche del martes. En esos salones se realizaban actividades juveniles, políticas y sociales. Hamas ha realizado decenas de ataques y atentados suicidas en los últimos años en Israel, y es considerado junto con Yihad Islámica un grupo terrorista por Israel, Estados Unidos y la Unión Europea.
Un jefe de seguridad palestino en Gaza, Mohamed Dahlan, dijo que la Autoridad Palestina no tolerará las acciones independientes de los milicianos. ``Detendremos a cualquiera que viole las decisiones de la Autoridad'', dijo a The Associated Press.
Con todo, Israel se ha mostrado escéptico y ha calificado las medidas de insuficientes. La semana pasada, el gabinete israelí rompió relaciones con Arafat y lo declaró ``irrelevante'' en la lucha contra los ataques terroristas.
Arafat reavivó las sospechas israelíes en cuanto a sus intenciones debido a sus declaraciones ante una delegación de vecinos palestinos de Jerusalén el martes en su cuartel de Ramalá, Cisjordania.
Arafat citó la frase del profeta Mahoma, ``un mártir en Jerusalén vale por 70 mártires en otra parte'', dijo el parlamentario árabe israelí Ahmed Tibi, quien asistió al encuentro.
Tibi dijo que Arafat sólo quería poner de relieve el carácter sagrado de Jerusalén. Rechazó el informe según el cual Arafat habría dicho que 70 muertos palestinos valían por un muerto israelí y aseguró que se trataba de un error de traducción.
Edición periodística: Adriana Quirós Robinson, Editora nacion.com Fuente: agencias.