La belleza física que convirtió a Patrick Swayze en un símbolo en las décadas de los años 80 y 90 opacó su talento histriónico.
Así se lo aseguraron ayer a Viva , los críticos José Mairena y Mario Giacomelli.
En una posición contraria se encuentra William Venegas, crítico de cine. Para él, Swayze es un actor fácilmente reemplazable.
“Es un actor que no merece más que un obituario (...) no aportó nada, si me estuvieras hablando de Marlon Brando...”, manifestó Venegas.
Sin embargo, para Giacomelli el protagonista de Dirty Dancing ( Baile caliente ) realmente sobresalió en su época y demostró ser un actor versátil: bueno para el drama, como en la película Ciudad de la alegría , y héroe de acción, en el filme Punto de quiebra.
Mairena agregó que el protagonista de Ghost ( La sombra del amor ) demostró ser un “talento completo”, ya que el artista era bueno para actuar, bailar, participar en una comedia romántica y hasta grabar un álbum.
“Fue el artista completo que Hollywood no ha tenido. Este tipo de talento es algo importante y solo él y John Travolta lo tuvieron”, añadió el crítico de televisión.
Al referirse a las películas destacadas de Swayze, Giacomelli recordó que fueron éxitos “descomunales” en sus respectivas épocas. Este crítico agregó que Dirty Dancing fue a la década de los años 1980, lo que Saturday Night Fever ( Fiebre de sábado por la noche ) fue a los años 70.
El éxito del actor en la gran pantalla, según Mairena, radicó en que transmitió emociones como superarse a sí mismo y luchar por el amor perdido.
“Él no será recordado por la historia del cine, pero sí en la historia de la gente. Fue importante para la gente que lo vio y vivió sus películas”, finalizó Mairena.