Brasilia. EFE. El artista plástico brasileño Athos Bulcao, cuyas esculturas y mosaicos adornan varias de las principales edificaciones de Brasilia, murió el jueves en esta ciudad a los 90 años víctima de un infarto cardíaco, según fuentes médicas.
Bulcao fue uno de los artistas que colaboró con los arquitectos Lucio Costa y Óscar Niemeyer en la construcción de Brasilia, la capital brasileña inaugurada en la década del sesenta y considerada Patrimonio Cultural de la Humanidad.
Sus esculturas y murales decoran los interiores de algunas de las principales obras de Niemeyer, entre ellas el Palacio de Itamaraty, sede de la cancillería brasileña.
El pintor, escultor y ceramista, que el pasado 2 de julio había cumplido 90 años, estaba hospitalizado desde hacía dos años por diferentes complicaciones provocadas por el mal de Parkinson.
Bulcao murió durante la mañana de un paro cardíaco, según el comunicado divulgado por el hospital Sarah Kubitschek de Brasilia.
El escultor había sido sometido la víspera a una cirugía en la que le ajustaron el catéter que le servía para alimentarse.
Bulcao fue uno de los artistas que viajó a Brasilia en 1958 atraído por el proyecto del entonces presidente brasileño, Juscelino Kubitschek, de construir una nueva capital en medio de la entonces desértica sabana brasileña.
Entre sus obras más destacadas figuran los azulejos de la iglesia de Nuestra Señora de Fátima (1966) y la pared de alto relieve que caracteriza el exterior del Teatro Nacional de Brasilia (1967) .
El escultor fue asistente del fallecido pintor Cándido Portinari, a quien ayudó a terminar el mural de San Francisco de Asís en Belo Horizonte.
Bulcao fue profesor de la Universidad de Brasilia hasta ser separado del cargo por el régimen militar que gobernó Brasil entre 1964 y 1985, pero fue reintegrado en 1988 gracias a la Ley de Amnistía.