Caracas, 15 oct (EFE).- Ningún otro país en el mundo sufrió más atentados terroristas en 2002 que Colombia, dijo hoy en Caracas la ministra de Relaciones Exteriores de ese país, Carolina Barco, aunque no detalló cifras de pérdidas humanas y materiales.
"Las principales ciudades fueron su objetivo, la infraestructura económica fue su objetivo, los líderes políticos fueron su objetivo", dijo Barco en una conferencia ante delegados de los 28 países miembros del Sistema Económico Latinoamericano (SELA), con sede permanente en la capital venezolana.
Barco concluyó hoy una visita oficial de 24 horas a Venezuela con la disertación, en la que llamó a la comunidad internacional a ayudar en la lucha que libra Colombia contra el narcotráfico y el terrorismo, y también para que se vea al país "como ejemplo de lo que una nación puede sufrir cuando es atacada por estos flagelos".
"El crecimiento de los grupos subversivos, el aumento de la producción de cocaína y el aumento del terrorismo están totalmente relacionados", dijo Barco y atribuyó a estos actores la violencia y el terrorismo que padece esa nación andina.
Aunque recalcó que "es necesario sentarse a dialogar" y que así lo planteó el presidente colombiano, Alvaro Uribe, "desde el mismo día en que asumió la Presidencia", advirtió que ello no será sin un previo alto el fuego y un cese de las hostilidades.
"No se puede dialogar mientras se esté atacando a los ciudadanos, que son quienes están sufriendo el 90 por ciento de los ataques", ya que el combate -aseguró- "ya no es con las Fuerzas Armadas, sino contra la población civil".
Recordó que Colombia pidió ayuda a EEUU, Naciones Unidas y a la Unión Europea para la definición del marco jurídico de cara a las próximas negociaciones con grupos guerrilleros de izquierdas y paramilitares de derecha y "reglas claras" para que luego se cumplan "los acuerdos a los que se lleguen".
Sólo el prolongado período de democracia en Colombia -agregó- "nos ha permitido resistir a esta avalancha tan terrible, pero el crecimiento del narcotráfico, que lleva a la violencia y a la corrupción, la torna tan vulnerable", advirtió.
"Esta lucha por volver a recuperar el dominio del Gobierno y de la ley se hará dentro del respeto de los derechos humanos de todos los colombianos", recalcó.
Insistió en que "el dinero del comercio de la cocaína permite el crecimiento de los grupos subversivos y a éstos el acceso a armas más poderosas, y todo esto lleva al aumento del terrorismo para la defensa de este negocio".
Sobre la incidencia del conflicto en los países de la región, dijo que "Colombia siente una inmensa responsabilidad con sus vecinos, y por eso busca trabajar conjuntamente con ellos para contener este problema y para poder ser más efectivos". EFE
ar/im/bg