
Kabul (AP). Al menos 16 personas murieron y 29 resultaron heridas el viernes al detonar un vehículo cargado de explosivos frente a la embajada de Estados Unidos en Afganistán, el ataque suicida más letal en esta capital desde que las fuerzas estadounidenses derrocaron al régimen Talibán tras los ataques terroristas del 11 de septiembre del 2001.
El ejército estadounidense responsabilizó a extremistas del Talibán por la explosión, que arrojó partes de cuerpos y de uniformes militares estadounidenses por una calle principal y hacia algunos árboles que se incendiaron por la detonación.
Fue uno de los hechos más violentos en el país desde que cayó el régimen radical islámico.
Entre los muertos había dos soldados estadounidenses.
El atentado se produce a pocos días del quinto aniversario de los ataques terroristas del 11 de septiembre en Estados Unidos, que fueron la causa de la invasión estadounidense en Afganistán que derrocó al Talibán, acusado de dar refugio a Osama bin Laden, el supuesto cabecilla de los atentados.
El presidente Hamid Karzai condenó el ataque y difundió una declaración en la que consideró el odioso acto de terrorismo de hoy en un ataque contra los valores del islam y la humanidad.
El ataque terminó con la calma de lo que había sido un día típico de descanso musulmán en la capital y dejó al descubierto lo vulnerable que son las fuerzas extranjeras y locales, y los civiles afganos, a los ataques terroristas.
La explosión sucedió a eso de las 10.20 de la mañana a sólo 50 metros de la histórica plaza Massood, frente a la puerta principal del complejo de la embajada estadounidense. Hizo un cráter de dos metros de ancho en la calle y dejó desparramados por el área partes de cuerpos humanos, gorras de feligreses musulmanes y de militares, y zapatos.
Por otra parte, las fuerzas de la OTAN mataron a más de 20 milicianos del Talibán en ataques aéreos y de artillería en el sur de Afganistán, dijo un portavoz de la alianza.
El teniente coronel Nick Grant-Thorold manifestó que entre 20 y 30 milicianos murieron en el distrito Panjwayi de la provincia de Kandahar durante el operativo antitalibán llamado Operación Medusa.
Con estas muertes, la cantidad de insurgentes muertos aumentó a por lo menos 290 desde que comenzó el operativo el 2 de septiembre, de acuerdo con la OTAN.
El operativo es liderado por las fuerzas canadienses que participan en la tropa de la OTAN. Al menos cinco soldados canadienses murieron desde que comenzó la campaña.
Instantes antes del ataque frente a la embajada, el testigo Najibullah Faizi vio que un automóvil Toyota Corolla de color azul conducido por un joven aceleró y pasó a otro vehículo antes de estrellarse contra una caravana de Humvees estadounidenses.
Me tiré al piso después de la explosión. Los soldados estadounidenses comenzaron a disparar contra otro automóvil en las inmediaciones. Había humo y llamas por todos lados, declaró Faizi, de 25 años.
Algunos residentes furiosos condenaron el ataque terrorista, que tuvo lugar cuando numerosos afganos conmemoraban el asesinato del 9 de septiembre del 2001 de un comandante muyaedín antitalibán, Ahmad Shah Massood, y demandaban a los milicianos que terminaran con los ataques en las áreas densamente pobladas.
Esta es una acción cobarde que siempre realizan los terroristas. No les importa si es un área residencial, un área del gobierno o un área militar, expresó el residente Mohamed Hayder Nangahari.
En total murieron 16 personas y 29 resultaron heridas, dijo Ali Sha Paktiawal, director de delitos de la policía de Kabul. También falleció el atacante suicida.
Unos 20.000 soldados de la OTAN y una cantidad similar de colegas estadounidenses intentan frenar a la insurgencia Talibán.
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Editores: El periodista de la AP Amir Shah en Kabul contribuyó con esta información