Grozny, Chechenia . El Ejército ruso informó hoy de que se han efectuado masivos ataques por aire y tierra contra la separatista Chechenia, mientras el máximo líder guerrillero desafió a Moscú y prometió "replicar" a las matanzas de civiles en los mercados de Grozny.
En la mayor ofensiva aérea desde que comenzó la "operación antiterrorista" en la república separatista, el mando unificado de las tropas federales comunicó más de 150 salidas de aviones Su-24, Su-25 y helicópteros Mi-24.
Unidades blindadas y de infantería avanzaron simultáneamente por cuatro frentes y entraron en Gudermés, segunda ciudad chechén situada a unos 40 kilómetros de la capital rebelde.
En Grozny, el líder guerrillero Shamil Basáyev restó valor a la recompensa de un millón de dólares por su cabeza ofrecida por el Ejército ruso y reveló que hoy mismo sus hombres fusilarían a tres "espías rusos del GRU", el servicio de inteligencia militar.
Basáyev dijo a EFE que si fuera cierta la recompensa, "yo mismo me presentaría a Tróshev, cobraría y después me escaparía tan tranquilo".
El máximo líder guerrillero se refirió así al general Guennadi Tróshev, quien hace tres días prometió la recompensa a la persona que facilitara información que lleve a la captura de Básayev.
Considerado por Moscú como el "terrorista número uno", Basáyev habló con el corresponsal de EFE en su cuartel general de Grozny y anunció la creación de "una unidad para maniobras de diversión y para replicar a las acciones rusas en el mercado de Grozny".
Misiles tácticos tierra-tierra de las tropas federales dieron de lleno el pasado día 21 y ayer en mercados de la capital rebelde, con un resultado provisional de 394 víctimas civiles, según fuentes chechenas.
Un parte del mando ruso dijo que la intensificación de los bombardeos suponía la entrada en vigor de la segunda fase de la "operación antiterrorista" contra los extremistas islámicos.
El informe anunció el comienzo "pronto" de acciones decisivas de las tropas de tierra, en un indicio aparente de la inminencia del asalto a Grozny, cercada en un 80 por ciento por los soldados rusos, según versiones oficiales desmentidas por Chechenia.
De acuerdo con los datos facilitados por el mando ruso, en las operaciones militares de las últimas 24 horas murieron cerca de 250 guerrilleros, pero no se refirieron en absoluto al ataque con misiles que mató a 112 civiles, según fuentes chechenas.
Ibrahim Agaráyev, un maestro que volvió desde la zona de Starie-Ataguí y Serzhen-Yirt, aldeas bombardeadas anoche, afirmó a EFE: "he visto tres ataques con misiles" que causaron "dos o tres muertos".
Los bombardeos con misiles tácticos R-70 Luna-M se acordaron la semana pasada en una reunión del presidente de Rusia, Boris Yeltsin, con los jefes de las fuerzas de seguridad, manifestaron fuentes oficiosas.
Un misil destruyó ayer la casa de Basáyev y mató a cuatro personas, y otro derribó la vivienda de la viuda de Dzhokar Dudáyev, primer presidente checheno muerto en ataque similar durante la primera guerra de Chechenia.
Otros misiles destruyeron las estaciones de autobuses y de ferrocarril y la terminal del aeropuerto de Grozny.
En Moscú, diversas fuentes oficiosas informaron de que el primer ministro ruso, Vladímir Putin, ya había autorizado el asalto a la capital rebelde y que las tropas rusas tienen "de diez a quince días" para iniciar su ofensiva final.
En Mozdok, cuartel general del mando unificado en el Caúcaso, jefes militares dijeron en charlas informales que no asaltarían Grozny mientras no estén destruidas las defensas chechenas.
Otra versión extraoficial dio cuenta de que el cerco federal impuesto desde hace una semana se abriría mañana, viernes, por cuatro puntos para permitir salir a los últimos refugiados, y advirtió que "quienes se queden es que son terroristas".
En un reflejo del ánimo combativo de las tropas federales, el diario de las Fuerzas Armadas, "Krasnaya Zvezda", tituló: "Los soldados rusos devuelven la paz y la tranquilidad a Chechenia".
Pero otro periódico, "Noviye Izvestia", mostró "cómo salvar a los hijos de la guerra", al hablar de dos madres que se llevaron de los cuarteles a dos reclutas para que no los enviaran al frente.
Basáyev desmintió a EFE las versiones aparecidas en la prensa rusa sobre supuestos planes de irse a Svanetia, región montañosa de Georgia, en la frontera sur de Chechenia.
"¿Para qué irme allí?, mejor me voy a Rusia", afirmó al preguntarse a sí mismo sobre la recompensa por su cabeza en estos términos: "¿De dónde va a sacar Tróshev un millón de dólares?"
"Sería mejor que pagara a sus propios soldados", subrayó el líder guerrillero, acusado por Rusia de ser el cerebro de cuatro cruentos atentados terroristas el pasado septiembre en Moscú y otras ciudades en los que murieron 292 personas.
Basáyev dijo que los fusilamientos anunciados para hoy tendrían lugar en cumplimiento de sentencias de la Sharía, el tribunal islámico de Chechenia.
Edición periodística: Adriana Quirós Robinson, La Nación Digital. Fuente: agencias.