
Dos precandidatos liberacionistas, y dos más a los que la gente visualiza como presidenciables, reaccionaron con mucha cautela tras la encuesta de Unimer, que los ubica virtualmente empatados en la intención de voto de los liberacionistas.
Los datos de la encuestadora, divulgados ayer por La Nación, evidenciaron que existe un empate técnico entre cuatro figuras liberacionistas: el expresidente José María Figueres Olsen; el alcalde capitalino, Johnny Araya; el exministro de la Presidencia, Rodrigo Arias, y el empresario y exdiputado, Antonio Álvarez Desanti.
Si la convención del Partido Liberación Nacional (PLN) hubiese sido en estos días, Figueres obtendría un 21% de apoyo; Araya, un 19%; Arias, un 16%; y Álvarez, un 14%. El margen de error es de 5,4 puntos porcentuales hacia arriba o hacia abajo de cada cifra.
El primero en reaccionar a la encuesta fue el alcalde Araya, quien insistió en que no ha decidido aún si aspirará a la candidatura.
En declaraciones a ADN Radio, aseguró que le halaga seguir “siendo una de las figuras mejor percibidas por la opinión pública costarricense”, a pesar de que su imagen cayó 10% con respecto a la anterior encuesta, en enero de este año.
Por su parte, José María Figueres (expresidente del país entre 1994-1998), también se desmarcó diciendo que no es precandidato y que este no es el momento para pensar en esos temas.
“No estoy pensando en elecciones, porque no es momento de pensar. (...) Hoy casualmente es 8 de mayo y este gobierno está apenas cumpliendo dos años y va por la mitad. No es momento de pensar en elecciones, es momento de fortalecer el Gobierno”, dijo Figueres ayer tras participar en el Foro sobre Sostenibilidad y Felicidad que se desarrolla en el país.
Ante la consulta de que la ciudadanía lo ve como una figura presidencial, Figueres agregó: “El pueblo tico está buscando respuestas, pero aún no es tiempo de buscarlas”.
El exdiputado Antonio Álvarez mantuvo el tono de cautela de sus posibles contendores y consideró que al caer la intención de voto y al aumentar el desencanto de los ciudadanos con la política y los políticos, la lucha entre aspirantes se pone más difícil.
“En el caso mío me siento satisfecho con una posición (en la encuesta) y porque mantengo una base firme. Entiendo que es una posición de empate y falta mucho trabajo fuerte por delante”, agregó.
El único que no atendió a la prensa fue Rodrigo Arias pues su vocero de prensa, Pablo Guerén, alegó que el precandidato tenía una agenda “muy apretada”.
Arias se limitó a colocar un comentario en su página de Facebook: “Siempre he manifestado que las encuestas son fotografías de un momento determinado. Hoy, agradezco profundamente tener la confianza de más costarricenses. Eso es sin lugar a dudas lo más importante para mí”, dijo. Colaboró la periodista Irene Rodríguez.
