Lima, 3 abr (EFE).- Matilde Pinchi Pinchi, ex asistente de Vladimiro Montesinos, admitió hoy que mantuvo una relación sentimental "muy bonita" con el ex asesor del ex presidente peruano Alberto Fujimori (1990-2000).
Pinchi Pinchi, considerada la principal colaboradora en los procesos contra la corrupción que se realizan en Perú, ofreció esta declaración durante una audiencia del proceso por presunto peculado que se sigue contra Montesinos, el ex alcalde del distrito limeño de Miraflores Luis Bedoya de Vivanco y el ex ministro de la presidencia Tomás González Reátegui.
La asistente y secretaria de Montesinos señaló que la relación sentimental con el ex "hombre fuerte" de Perú duró un año, entre 1997 y 1998, tras lo cual ambos quedaron "como buenos amigos".
Pinchi Pinchi es la principal testigo en los procesos que se realizan contra Montesinos y una serie de personajes presuntamente vinculados a la red de corrupción montada por el ex asesor durante el régimen de Fujimori.
Entre los casos más notorios en los que ha participado con su testimonio, figura el juicio por tráfico de influencias que siguió la justicia contra Montesinos y su ex amante Jacqueline Beltrán, quien fue sentenciada a cuatro años de prisión hace dos semanas.
Durante la audiencia de hoy se leyó la declaración instructiva de Pinchi Pinchi y un informe realizado por el ex jefe de la oficina técnica administrativa del Servicio de Inteligencia Nacional Abel Villalobos, que confirmaron que Montesinos utilizó fondos del Estado para realizar actos de corrupción.
La mujer confirmó que desde el inicio de su trabajo en el Servicio de Inteligencia supo que Montesinos recibió dinero del Ejército peruano, de los ministerios del Interior y de Defensa, así como de "eventuales" colaboradores.
Ese dinero, según dijo, era guardado en una caja, de donde se sacaba para hacer los pagos a los llamados "congresistas tránsfugas" y para apoyar la campaña para la nueva reelección de Fujimori en 2000.
Agregó que el ex asesor le comentó que pensaba comprar el canal 10 de la televisión por cable para apoyar la campaña de reelección y que Andronio Lucksic, dueño de la empresa de fideos chilena Lucchetti, acudió en dos oportunidades al Servicio de Inteligencia para entregarle un millón de dólares en cada oportunidad, dinero que también fue destinado a apoyar la reelección de Fujimori.
Lucchetti, que en 1997 mantuvo un litigio con la Municipalidad de Lima, construyó su fábrica en las cercanías de una zona ecológica de Lima, por lo que en enero de este año fue desalojada de lugar por el ayuntamiento y abandonó el mercado peruano.
El informe elaborado por Villalobos confirmó, por su parte, que desde 1999 hasta 2000 se produjeron transferencias de dinero al Servicio de Inteligencia desde los ministerios de Defensa, del Interior, del Ejército y de otras entidades del Estado.
El proceso por peculado, que se realiza en el penal limeño de Lurigancho, continuará el próximo 10 de abril, según determinó la Sala Anticorrupción. EFE
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