Angela Borlaza había demandado al productor Mike Medavoy y los coalbaceas Larry J. Dressler y Avra Douglas, acusándolos de cambiar el testamento de Brando 13 días antes de su muerte el 1 de julio del 2004 para quitarle el poder a los fiduciarios que por años trabajaron con el actor.
Borlaza argumentó que Brando estaba demasiado enfermo como para firmar cualquier cosa, y sugirió que su firma fue falsificada. También dijo que los albaceas la desalojaron erradamente de una casa que Brando le compró.
La mujer buscaba el dinero de la venta de la casa y dos millones de dólares en daños punitivos.
Según documentos presentados en la corte el pasado 22 de diciembre, Angela Borlaza acordó finalmente resolver sus quejas por 125.000 dólares, reportó el diario Los Angeles Times .
Joel Pipes, un abogado de Borlaza, se negó a discutir con el diario los términos del acuerdo, limitándose a decir que las partes resolvieron su disputa cordialmente.