El cantautor argentino Laureano Brizuela, llamado El ángel del rock en México, donde ha hecho la mayor parte de su carrera, presentó el martes un nuevo álbum.

Pero en el desayuno que ofreció su compañía disquera Polygram Latino en el restaurante News Café aprovechó también de criticar al gobierno mexicano anterior de Carros Salinas de Gortari, que lo encarceló por cuatro meses por evasión de impuestos, llamándolo "basura en el sillón presidencial".
"Fui una víctima del sistema nefasto del país", expresó Brizuela, refiriéndose a su publicitada detención ocurrida a fines de 1989. "Conocí mejor gente adentro que la que dirigía el país", agregó.
Brizuela, que vive actualmente en California pero va regularmente a México, destacó los cambios que se han producido en México bajo el gobierno de Ernesto Zedillo porque a su entender, "las dictaduras no son buenas".
Expresó que se contentó con el triunfo en las recientes elecciones del candidato opositor Cuahtémoc Cárdenas para la alcaldía de la ciudad de México, lo cual hace vislumbrar un cambio, añadió.
De la música a la política
Saltando alternadamente del disco a la política y de la política al disco, Brizuela dijo, sobre su décima producción discográfica en 12 años, que sus 10 temas (más una versión en inglés de La promesa de volver, el primer sencillo en promoción) se caracterizan "por sus buenas melodías".
"El problema de los rockeros latinos para entrar al mercado de Estados Unidos es que quieren copiar al rock norteamericano", dijo. "Tienen melodías oscuras en lugar de melodías bonitas como las que traigo aquí".
En cuanto al motivo por el cual su nombre no figura entre los más populares de la música latina que se escucha en las radioemisoras de habla hispana de Estados Unidos, Brizuela lo atribuyó a la falta de promoción.
"Ahora la situación es distinta. Por fin veo gente que quiere trabajar", concluyó.